25 dic. 2011

Yahoo España denunciada por publicar falsas noticias

Numerosos usuarios de Yahoo España denuncian en sus comentarios lo absurdo de muchas noticias de este servicio de internet, y lo poco documentados que están sus colaboradores, a los que se les supone periodistas.
Entre muchos de esos artículos se encuentra el siguiente:
http://es.tv.yahoo.com/blogs/blog-de-tv/un-envejecido-macgyver-ya-no-puede-arreglar-solo-090513302.html
En el que se menciona que el actor y productor Richard Dean Anderson que: "La estrella hizo un paréntesis profesional entre 1997 y 2004 y, como no gozaba del 'sex-appeal' de antaño, se quedó en casita esperando ofertas."
Cuando en realidad estuvo protagonizando y produciendo entre 1997 y 2007 una de las mejores series de ciencia ficción junto con tres películas de la franquicia Stargate.


Los usuarios, indignados por criticar, que el actor no supiese reparar una avería en su coche dijeron cosas así:
Estimado electroduende; por que no te electrocutas de una vez en lugar de escribir estupideces por aburrido y mediocre...? por hacer esto te pagan...? vaya, vaya, que facil se la llevan algunos "pavasos"...!!
o
Soy periodista y con la propiedad de ser un profesional de la comunicación puedo decir que resulta indignante cuando se utiliza el ejercicio periodístico de la manera como se ha manejado en esta información. Lo que más me regocija es que sea el público quien mayoritariamente haya criticado la conducta del redactor, exigiendo mayor calidad y responsabilidad en los contenidos emitidos. La carencia de principios morales, resentimiento social y/o baja autoestima del autor podrían ser las posibles causas de este innecesario ensañamiento. Es esta reacción de contraloría social, en este caso hecha manifiesta de forma espontánea por los lectores, la que debe establecer cotos en el comportamiento de cualquier profesional, en el área que sea.


Para colmo de males, se atreven a ridiculizar a los lectores de la web con este ridículo artículo.
http://es.noticias.yahoo.com/los-zombis-que-sembraron-el-p%C3%A1nico--la-indignaci%C3%B3n-y-alguna-risa.html

En el que los usuarios dijeron cosas como:
Otra bobada de noticia para justificaros lo mediocres redactores que sois, encima acusais de causar alarma general gracias a vuestras estúpidas noticias que cagais de vez en cuando.
Donde hay que hechar el curriculum para tocarse las narices inventando bobadas de estas, que hay cuatro millones de ciudadanos de este país que les interesaria currar mejor que vosotros.


¿Qué Yahoo España? ¿Sienta bien? Utilizar falsos titulares debería estar penado. Hacéis perder el tiempo a la gente que busca informarse con titulares que llaman la atención pero que están vacíos de contenido.
Espero y deseo o bien que cambiéis o que cerréis de una vez. Sois como el Telecinco de la red.

17 dic. 2011

Hoy he tenido un sueño (con el MIBA)

Hoy he tenido un sueño. Dejadme que os explique.

Me encontraba en medio de la plaza Sant Jaume de Barcelona. Observaba. Centenares de personas, quizás miles, pasaban ante mí distraídos en sus quehaceres mentales.

Cerraba los ojos y continuaba viendo a estas personas. Todo había cambiado. Ahora todo era en blanco y negro, salvo las personas que emanaban una especie de destello de color rojo intenso. Y es que los pensamientos y preocupaciones de estos se manifestaban de esta manera.

Pasaba alguien en un coche oficial. Su destello era azulado. Como suele serlo en las personas que no tienen problemas. Me agobiaba y necesitaba evadirme.

Así que me metí en la calle Ciutat.

A lo lejos pude ver unas banderolas blancas en las que ponía MIBA Museo de las ideas y los inventos de Barcelona. Justo a la entrada, el suelo acristalado desde donde podía verse la planta inferior, me trajo a la mente mi miedo a las alturas. Pero pensé:

Si no avanzas, no entrarás. Y si no entras, no avanzarás.

Tras ver una muestra de los inventos más prácticos y curiosos, accedí al museo. Un tobogán invitaba a lanzarte a lo desconocido.

Había un rincón donde padres e hijos se devanaban los sesos intentando plasmar una idea. Un aula llena de gente deseosa de emprender y cambiar este mundo que nos consume a todos. Y un sinfín de curiosos revoloteando, riendo y curioseando.

De pronto, el museo empezaba a girar en torno a mí. Cada vez más rápido. Cerré los ojos para evitar marearme. Y vi de nuevo a la gente. Esta vez desprendían todos, un destello azul de paz y tranquilidad.

Abrí los ojos.

El MIBA había crecido. Se había convertido en un centro mundial para el desarrollo de la felicidad. Habían pasado los años y se había colocado como referente para creadores, inventores y pensadores. Para los que era obligatorio peregrinar de vez en cuando a reciclar sus ideas. Ahora disponía de una de las mejores bibliotecas electrónicas del planeta. Departamentos para la mejora continua de ideas ya implantadas en nuestra forma de vida. Laboratorios y talleres a los que las empresas acudían en busca de ayuda.

Era un hervidero de ideas y trabajo, con gente moviéndose de aquí para allá, ocupando el espacio de lo que antes habían sido edificios que la crisis obligó a abandonar.

Salí a la calle. El cielo era de un azul intenso. Los coches, por fin volaban y lo más importante. La gente era feliz.



El primer contacto (basado en una historia real)


El tiempo le otorgaría un carácter detallista que pasaría desapercibido a ojos de los demás. Pero por el momento, allí estaba. Recién llegado al pueblo, con apenas catorce años, en la acera de enfrente del cine.

Un grupo de chicas apareció por la esquina y se colocó en la cola.

Él, nervioso, se encendió un cigarro. Dio dos caladas, y se preguntó si esa actitud no sería demasiado chulesca. Respondiéndose a sí mismo que lo era, arrojó el pitillo al suelo y lo apagó.

Una de las chicas a las que había conocido días antes en el colegio se le acercó e invitó a unirse al grupo, presentándole a las demás.

Aquella noche se estrenaba Alien 3. ¿Quién iba a pensar que podría surgir el romanticismo?

Él. Zurdo. Se sentó a la derecha de ella, que era diestra. Se conocían solo de vista. Se sonrieron.

Minutos más tarde, la teniente Helen Ripley tenía una pesadilla en el centro médico de Fiorina 161. Y ellos no terminaban de encontrar la postura cómoda en la butaca. El brazo de él chocaba con el de ella. Tomó la decisión de pasar su brazo por detrás del de ella.

Al rato, una escena de un preso limpiando la zona del comedor donde la criatura alienígena había terminado con otro, iluminaba dos manos entrelazadas.

No se miraron. No se dirigieron palabra alguna.

Terminó la película.

Él se levantó y se fue a la salida solo. Ella esperó a sus amigas para salir juntas. Él se despidió una a una, según dictaban los protocolos sociales. Dos besos. Salvo con ella. Dos besos, un roce de manos y una mirada cómplice de ella a él.

Casi veinte años, una boda y dos hijas más tarde. Paseaban por las Ramblas de Barcelona. Entraron en El Camello. Una tienda barra mercadillo que a él le recordaba mucho a las calles que aparecen en Blade Runner, solo que con más iluminación.

Encontró una camiseta en la que ponía USCSS NOSTROMO.

Él la compró. Ella le llamó friki, primero. Luego corrigió sus palabras y lo llamó culturalmente disperso.

¿Recordáis el carácter detallista que pasaría desapercibido a ojos de los demás?

Ella nunca pensó, que el acto de comprar la camiseta con el logotipo de la nave estelar de la primera película, era un homenaje a uno de los días más felices de su vida. Un día que él siempre tenía presente. El día en que sus manos se tocaron por primera vez.

14 dic. 2011

Escritura creativa (microrrelato)

El anuncio era claro. “Taller de escritura creativa: una sola tarde. 10€ por persona. Se ruega confirmar asistencia”.

No lo pensé dos veces. Necesitaba aprender más. Mis últimos relatos habían sido como poco, basura. Necesitaba alimentarme del producto mental de un profesional.

El lugar estaba en el barrio de Ciutat Vella. Disimulado entre las góticas callejuelas repletas de extranjeros, de esos que van entintados con el típico moreno tipo gamba, los pantalones cortos y calzados con sandalias marrones y calcetines blancos.

Disfruté mucho sumergiéndome en toda aquella dimensión paralela de la realidad de Barcelona.

Antes de entrar, me detuve a contemplar las columnas romanas que hay en lo que parece, el patio de luces del Centro Excursionista de Cataluña. Siempre me han impresionado.

Continué mi camino girando por aquí y por allá, hasta llegar a un pequeño local. Una planta baja completamente abierta al público. Una ventana abierta me permitió ver charlando de manera bastante vehemente al que más tarde conocería como el maestro del taller.

Su acento argentino, me puso a la defensiva.

En la puerta, una pequeña mesa de diseño blanca en la que solo había una caja de caudales de esas que tienen un ansa en la tapa. Estaba estratégicamente colocada a modo de peaje.

Al otro lado de esta, una muchacha de piel pálida, pelo negro, rizado y adornado con una cinta roja y gafas de pasta, que masticaba un chicle de fresa con la boca exageradamente abierta, repetía:

-“Son diez Euros. No se devolverá el dinero si no queda satisfecho”- sin tener la educación de mirarte a la cara. Era como si el esmalte de sus uñas tuviera una conversación más interesante.

Pagué. Lo que me permitió pasar al interior de la sala.

Algo austera en decoración, tan solo contaba con diez sillas plegables de madera, y una especie de encimera de cocina. El resto eran lámparas halógenas que apenas iluminaban las paredes pintadas de blanco.

La sala apenas se llenó cuando el maestro, de nombre Félix salió del baño y empezó a soltar su discurso.

-Mi nombre es Félix. Encantado- Dijo arrastrando la última a –Y voy a ser su chef literario, en esta noche de escritura creativa.

Acto seguido, sacó del interior de la encimera, un plato blanco y plano. Y otras cosas que en principio no distinguí por la distancia.

El “chef” se puso a trabajar. Lo vimos atareado colocando algo sobre el plato. Algo minúsculo e imperceptible desde nuestras sillas, que quedaban algo por debajo de su nivel. Luego cogió un bote de tinta caligráfica, y en principio no sabemos que hizo con ella, pero hizo un par de gestos muy exagerados con sus brazos.

Apenas había pasado un minuto desde que inició lo que fuera que estaba haciendo cuando nos espetó con un:

-¡Voila! Cuando sean ustedes capaces de realizar algo así, serán dignos de ser llamados escritores-.

Cogió el plato y se lo pasó a una chica que estaba en primera fila, y lo miraba con una inmensa sonrisa y los ojos bien abiertos. El plato pasó por las manos de todos los asistentes. Y todos ellos se admiraban de lo que veían.

Cuando me llegó a mí, solo vi la frase: “Soy el Dios de ustedes. Admiren mi obra” escrita con pasta de sopa de letras. Un poco más abajo, dos rayas de tinta remataban la faena.

Levanté la mirada y encontré a los otros cuatro asistentes maravillados y agasajando al autor, el cual se dejaba querer.

Solté el plato, que se deshizo en mil pedazos al tocar el suelo. Y me fui.

Allí busqué alimento para mi mente y creatividad. Y encontré alimento para mi ira. Y la creatividad necesaria para buscar al menos dos formas diferentes de darle su merecido al timador ese.

Me timaron diez Euros. Pero con ellos compré la precaución para no ser engañado de nuevo, y la creatividad necesaria para escribir una nueva basura. Esta vez en forma de anécdota.

28 nov. 2011

Microrrelatos de Terror

Estos son los microrrelatos de terror que participaron en el concurso de Artgerust. La crítica no ha sido generosa con estos relatos y reconozco que no es ni mi estilo, ni mi género. Espero vuestra opinión. De todas formas aún queda por saberse si uno de ellos va a ser publicado en una antología de los 200 mejores relatos de unos 1700.

Desaparecido

El hombre aseguraba que su hijo había desaparecido en la mina. El guardia de seguridad, aseguraba que lo vio salir, minutos antes de que se tapiase la entrada por el cierre de la empresa. Se organizó un equipo de rescate. Retiraron el encofrado de hormigón y abrieron las rejas. Allí, junto a ellas, se encontraba el cadáver del operario, que por desgracia quedó sepultado de cintura para arriba.
Mientras no se cerraba de nuevo la mina, la empresa puso de nuevo al guardia de seguridad, para evitar más accidentes. Justo a la hora a la que los mineros solían salir de sus puestos de trabajo, la figura del fallecido pasó por delante del guardia y se despidió. Fue lo mismo que vio el día que autorizó el tapiado. Ya estaba muerto cuando lo enterraron abajo en la mina. Si un despiste de última hora no le hubiese obligado a regresar, no habría quedado sepultado por un desprendimiento fortuito.

El letargo
¿Qué puede haber peor que la muerte? El letargo. Un virus que mata tus funciones vitales durante un tiempo, para reactivarlas días después. No son zombis. Son plenamente conscientes de lo que les pasa, pese al deterioro del organismo por la falta de oxígeno. No tienen las necesidades físicas de un vivo, pero si sus sentimientos. Cuando despiertan en su ataúd y recuerdan las tristes melodías de los violonchelos del sepelio. Empiezan a romper los recubrimientos y a rascar la tapa del ataúd. A golpear con la esperanza de que les escuchen. Entonces empiezan a notar los organismos vivos que se alimentan de su cuerpo lentamente. Sienten la soledad, la pena y la angustia. Mediante las cámaras instaladas podemos ver la corrosión de sus cuerpos hasta que en un momento dado, un gusano desconecta la última parte activa de su cerebro. Les tenemos miedo y por eso no les podemos dejar salir de sus tumbas. Pero es triste y terrorífico.

Jack
No lo reconocí por su mirada intensa y paralizante. Ni por el tatuaje en el antebrazo derecho, cuya mano tapaba mi boca para evitar que gritase. Ni por el hecho de estar en Whitechapel. Supe que era Jack, al notar mi sangre y mis entrañas salir de mi interior lentamente. Era una sensación húmeda y caliente sobre la piel, pero fría en mi interior. Notar cómo me vaciaba, cómo mi interior se derramaba por el suelo aun viva. Cuatro generaciones de destripadores que he seguido desde que entré en el cuerpo de policía, y resulta que el último descendiente es mi propio novio.
Se quedó mirando hasta que me quedé dormida. Sé que no fui la primera ni sería la última. Solo me queda la satisfacción de que ese último acto que hizo contra mí, le dolió tanto como a mí su bisturí. Antes de cerrar los ojos me he llevado un poco de su alma.

Para entrar a...
El anuncio era claro aunque el vendedor fue más explicito. El panteón es único en el país. Ubicado en la mejor zona del cementerio más grande de Europa. Siete departamentos y siete osarios. Con espacio de sobras para colocar un ataúd en el centro y realizar el velatorio. Con plena oscuridad gracias al arbolado típico de zonas pantanosas. En la parte sur, se filtra el agua por una de las paredes y pudre muy rápido. Ideal para grupos familiares. La bóveda acristalada, tiene algunos agujeros por donde se cuela un grupo de cuervos. Y las ratas lo hacen por ese hueco en la puerta enrejada. Es a perpetuidad y tiene escasa ventilación, así como un exceso de humedad y calor.
Vamos. Para entrar a morir.

La hija (Finalista del II certamen de terror Artgerust)
La adoptamos ya crecida. Tenía unos seis años y hablaba perfectamente nuestro idioma pese haberla recogido en Rusia. La veía triste, así que en un gesto de acercamiento a ella, le dije si le gustaría conocer a su verdadera madre algún día, a lo que me respondió que ya sabía quién era ella.
Pronto la alegría se tornó rareza. La niña desapareció una noche, y regresó a casa cerca del alba. Al día siguiente la seguí. Entró en casa de una vecina muy mayor y salió con ella de la mano. Se acercó a una zona muy oscura del jardín y allí la entregó a una mujer alta y joven, vestida de negro. De huesudas y arrugadas manos y demacrada por alguna enfermedad.
Al día siguiente, me enteré de que la anciana había muerto. Y le pregunté a la niña quien era la mujer de aspecto triste y lúgubre que vi la noche anterior.
-Era mi madre. La muerte.

Enamorado de una mirada
Era su primer día en aquel nuevo trabajo, y de nuevo tenía aquella sensación. La sintió con su vecino de oficina. Esa mirada. Intensa. Seria. Una mirada que escondía el miedo de ser despedido y sustituido por un mejor trabajador. Una mirada de sorpresa. Aquella mirada se quedó grabada en su mente cual fotografía.
Invitó a su nuevo compañero a tomar un café a su casa. Mientras tomaban ese café y sin mediar palabra. Se le acercó cuchillo de sierra en mano, y procedió a cortar. Lo que empezó siendo un grito de pavor terminó siendo un gorgoteo apagado por la sangre entrando en la garganta. Taxidermista de profesión logró plasmar aquella mirada en el rostro de su compañero. Un nuevo trofeo. Ahora tenía que limpiar y sentarse a escribir un nuevo currículum para un nuevo trabajo en otro lugar, en busca de una nueva mirada que mantener en tarros con formol sobre un largo estante del pasillo de casa.

Gran hermano: Muerte en directo
Todos estaban expectantes. De la llegada del primer hombre a Marte, se hizo un reality show. El módulo se posó sobre la superficie. Unas palabras para los anales de la historia y finalmente la salida a terreno abierto. Miles de millones de personas siguiendo segundo a segundo todos los movimientos mediante las decenas de cámaras y micros instalados en su traje.
La emisión no se cortó cuando la nave no funcionó para regresar y la escasez de oxígeno, se unió a la ansiedad de saberse muerto. Una desesperación claustrofóbica le hizo llorar y gritar hasta que agotó el oxígeno y todos fueron testigos de la soledad de un ser humano y su agónica muerte. De vez en cuando hay quien conecta con el canal que sigue emitiendo y observa el intacto cadáver del primer hombre que pisó Marte y jamás regresó. Dicen que cuando nadie mira, el cuerpo pide auxilio mirando a la cámara.

Emigrando a la nada
Soñaba con un mundo mejor. Un país donde formar una familia y ser rico. Y que mejor lugar para emigrar que el puerto, donde miles de contenedores se enviaban a países del primer mundo. Buscó la parte más oscura del almacén de contenedores. Allí, se coló en un viejo carguero oxidado y desatendido. Los nervios no le dejaron dormir. A la mañana siguiente escuchó los motores desde la bodega de carga del barco, donde esperaría a mostrarse al llegar a puerto para que le ayudasen a salir. Partió rumbo a lo desconocido. Del exterior llegó el sonido de un helicóptero. Luego una pequeña explosión. Y el agua empezó a mojarle los tobillos. Allí pasó las horas. Solo. Nadie pudo escuchar su entrecortada respiración y sus suplicas de auxilio, en el lugar donde se hunden los barcos en desuso. Dicen que la muerte por ahogamiento es la más agónica. Al dolor se añade la impotencia y luego llega la muerte.

El error
Cada madrugada, cuando me despertaba para ir al trabajo, escuchaba el balbuceo del bebé de los vecinos. Por el contrario, cada noche antes de acóstame, escuchaba al marido gritarle que era culpa suya.
Cierto día coincidimos ella y yo en el rellano. Estaba pálida, con ojeras. Le comenté que me hacía mucha gracia escuchar a su hijo por las mañanas y que hacía mucho tiempo que no lo escuchaba. Ella se puso a llorar. Por la noche de nuevo los gritos del marido, pero al amanecer no escuché al niño. Esa ausencia prolongada y el llanto de ella me pusieron en lo peor.
Al día siguiente llamé a la puerta y ella me abrió. El olor de la muerte me empujó para atrás. Entré en busca del niño. No lo encontré. Por miedo, mató a su marido hace tres semanas y se llevó al bebé a casa de su hermana. Vino a limpiar. Aquella noche lo escuché de nuevo.

La torre
El mundo se ha vuelto tan caótico y depravado, que se está considerando a gran parte de la población mentalmente desequilibrada. Empezaron a obligar a los enfermos a construir la torre. Cuando terminábamos una planta, la llenaban con nuevos enfermos y luego soltaban a la criatura. Despedazaba los cuerpos hasta que no quedaba nada más que sangre seca. Cuando el hedor era insoportable, cerraban la planta y continuaban las obras. Dicen que hay miles de estas torres. Muchas con más de cien plantas. Los que trabajamos en ellas tenemos la certeza de que no saldremos nunca. Y esperamos el día que una criatura cadavérica use sus garras y termine con nosotros. Me pregunto qué harán esos monstruos cuando se acaben los locos y solo quede gente cuerda en el mundo. Yo no lo veré. Pero hemos dejado una salida oculta. Será nuestra venganza.

Asilo
Nunca he tolerado que delante de mí se maltrate a nadie. Supongo que ese ha sido el motivo por el que los abuelos del asilo, me permitieron vivir. El asilo del olvido lo llaman. Porque solo ingresan aquellos que no tienen a nadie.
Me ataron a una silla y me obligaron a ver como terminaban la vida de los trabajadores. Uno a uno, fueron matándolos con un juego sádico de llamar para ser atendidos. A la que una enfermera o un asistente entraba, la habitación se convertía en una trampa. Se trasladaron a la sala. Pensaron que puesto que les faltaba poco tiempo, qué mejor que hacer lo que nunca habían hecho. Solo había una anciana. María. Ella se limitaba a ver el macabro espectáculo sentada en su mecedora. Pero su pose era distinta. Era como más juvenil. En medio de la masacre, se me acercó y me dijo al oído. No me hace falta intervenir cuando tengo tanto adepto.

Bello y Muerte
Noche lluviosa en la gran ciudad. El gran actor Benjamin Tide se dispone a relajarse en su lujoso apartamento cuando llaman a la puerta. Al otro lado encuentra una indigente empapada y demacrada pidiendo algo de compasión y limosna. Este la despide empujándola y amenazándola.
Poco después llaman de nuevo. Tide abre y encuentra una bella modelo que sin mediar palabra entra. El prepotente actor intenta abusar de ella. Esta lo lanza con gran violencia al otro lado de la habitación. Medio desnuda, su brazo derecho se convierte en la cuchilla de una guadaña. Benjamin se arrastra ensangrentado y mal herido. Grita. Pero de nada sirve.
Minutos después, solo quedan sus vísceras, su cuerpo despedazado y su sangre esparcida por el lujoso apartamento.
Dicen que la muerte está tan segura de ganarte la partida, que te da toda una vida de ventaja. Lo que no dicen, es que a veces se aburre y le da por jugar con sus víctimas.

Parásito

Primero pensó que le había sentado mal alguna cosa que había comido.
Cuando empecé a arañar, pensó que sería algún tipo de virus estomacal.
Cuando desgarré un poco y crecí pensaba que estaba enfermo de verdad, pero se limitó a pedir antibióticos en la farmacia.
Crecí algo más y empezaron a salirme mis futuras alas. Rompí un par de sus costillas, pero mi cuerpo segregaba una sustancia que le calmaba el dolor.
Pronto empezaron a aparecerle hematomas. Y yo seguía creciendo. Notaba como por las noches no dormía. Escuchaba como lloriqueaba a su médico, que en un principio lo ignoró. Con los hematomas lo ingresó, pero solo para observarlo. Sentía su angustia y ansiedad. Su impotencia. Cierto día lo escuché hablar con su novia. Quería abrirse en canal para sacarse lo que tenía dentro. Delante de ella, yo mismo le concedí su deseo y salí al exterior. Su novia aterrada gritaba aterrorizada mientras yo la devoraba desde los pies.

Sacrificio
Hacía poco tiempo que nos conocíamos. Aún así me quiso presentar a sus padres en su Colombia natal. Dos aviones, un tren y finalmente un autobús nos llevaron a una aldea en la falda de una montaña. Un poblado pobre. La gente, de aspecto maltrecho, me miraba a medias tintas entre el desprecio y la alegría. Pasamos un par de semanas. Dos días antes de emprender el regreso, nada más levantarnos y sin comentarme nada, soltó a toda su familia que estaba embarazada. Aquel día decidieron organizar una barbacoa en el monte. Subimos todos contentos como celebrando el acontecimiento. Ya preparaban el fuego y la comida cuando encontré cuatro picas clavadas al suelo y en medio de ellas una mancha oscura. No me dio tiempo a preguntar. Me golpearon y me ataron a ellas. Ella, próxima matriarca, me sacrificó a su dios haciendo una incisión en mi bajo vientre. Solo recuerdo ver un Cóndor picoteando mis intestinos. Luego, la muerte.

No se juega

Estábamos rendidos. Horas con la furgoneta por carreteras vertiginosas en la Europa del este. Frio. Sin un triste lugar donde comer ni repostar. Llegamos a un viejo pueblo, donde a la entrada nos recibió una anciana vestida de negro. Nos detuvimos y chapurreando el idioma local, le preguntamos por un lugar donde comer. Ella se limitó a señalar con su huesuda mano.
Encontramos varias casas en ruinas y niños jugando con un balón blanco. Nos disponíamos a entrar en la única casa iluminada cuando Carlos me dijo que le había parecido ver que la pelota, era un cráneo, pero le convencí aludiendo a su agotamiento.
Prepararon la mesa. Los niños entraron. La madre nos dijo que tras la guerra, lo habían pasado mal. Uno de los niños empezó a golpear ligeramente a Carlos con un palo. La mujer gritó:
-¡Arkan! No se juega con la comida.
Me obligaron a ver como lo preparaban para luego comérselo. Yo conseguí escapar.

Abajo, en el trastero
Abajo, en el trastero a veces escucho ruidos. Entro con el miedo que tienen los niños cuando tienen que cruzar por un pasillo a oscuras. Palpo con la mano la pared en busca del interruptor de la luz y al encender, veo las puertas de los diferentes trasteros. Saco las llaves para abrir el mío, y cuando el lugar se llena con el tintineo de estas, la puerta que linda con la mía, emite un sonido extraño. Como si alguien la arañase por dentro. Subí para hablar con el vecino y decirle lo cruel que es tener animales encerrados en el trastero. Tenía mal aspecto. Como si se hubiese pasado los últimos días llorando. Tenía la televisión encendida, pero las imágenes no eran de un canal abierto si no de su trastero. Reconocía aquella estancia. Como reconocía a su mujer. En su cuerpo no había vida pero estaba caminando abajo, en el trastero. La primera persona infectada con el Letargo.

El orfanato ruso (Finalista del II certamen de terror Artgerust)Tras la guerra, las televisiones y canales de la red nos bombardeaban con anuncios que decían que adoptásemos un niño ruso. La violencia se había cebado especialmente con aquella región. Fuimos al mayor orfanato de Moscú, que a la vez ostentaba el título de, el más grande del mundo. Allí había miles de niños de corta edad. Todos con aparente buena salud y comportándose de manera poco habitual. No jugaban. Con nosotros, otras doscientas familias que se llevaban a sus nuevos hijos a un nuevo país. La directora del centro, de luctuoso negro nos atendió en nuestro idioma, y sin expresión alguna en su rostro, nos dijo lo emocionada que se sentía. Semanas más tarde, ya en casa me enteré de que ciento cincuenta de esas familias habían muerto asesinadas. Los únicos supervivientes habían sido los hijos adoptivos. Acabo de ver en frente de casa a la directora del centro y no oigo a mi mujer. Temo por mi vida.




Pesadilla
Los pueblos habían enmudecido. Habíamos regresado al Medievo. Cuando las personas tenían miedo a salir a la calle por miedo a contagiarse. Humo y cenizas por todos los rincones. El tiempo había desechado los coches y otros medios por falta de energía. Cuando pasaban los heraldos con sus instrumentos de viento, todos se escondían pues sabían de la llegada de los no muertos que se detenían en cada puerta, rascándolas con su macabro aspecto de chiflados putrefactos, esperando escuchar un gemido de pavor. Cuando lo escuchaban, asaltaban la vivienda y despedazaban a sus habitantes. Nunca estábamos seguros de su marcha tras las masacres. Una vez en un edificio alto, uno quedó rezagado, y cuando una familia salió de su casa la bestia se abalanzó sobre ellos por la espalda mordiendo y mutilándolos a todos. El pánico se apoderó de todos y las ansias por escapar produjo imágenes dantescas, como la de un padre entregar a su hijo para salvarse él.

16 nov. 2011

Ambiente literario

Cuando me inicié en el mundo de la escritura me flipé. Si. Es cierto. Si tu a un niño le das un Harry Potter, buscará una varita mágica y jugará a ser mago. Si le das unos Transformers, soñará con aventuras robóticas. A mí me dio por la escritura, y soñé con tertulias en cafeterías con gente muy maja. Con grandes escritores debatiendo sobre el futuro de los libros, o sobre personajes… el tema está en que hice mis cosillas anónimamente claro y seguía soñando con ser un gran escritor. Mientras muchos leían El Señor de los anillos de Tolkien, yo leía Cartas. Un libro sobre la correspondencia privada de Tolkien, que me hacía soñar que me escribía con la gente que me rodeaba y les explicaba sobre historias, y les pedía opinión. Hasta que llegó el universo 2.0. Las redes sociales.

Y allí encontré a un singular grupo de gente. Editores, autores, promotores, lectores. Un sencillo grupo tal como @Edelvives, cuyo trabajo no hace falta nombrar ya que la reputación de la marca es suficiente. @Carmesina, la protagonista de una serie de libros mágicos, de esos que te llenan el alma y la mente de colores. Como son, Los Colores Olvidados y La inspiración dormida. @pixel_moon Unos magníficos editores que hacen libros mágicos como Urki, Más allá del bosque. Una aplicación con videojuego incorporado y otras cosillas, que hace las delicias de los niños haciendo más amena la lectura. Y por último pero no menos importante, tenemos a @CuentosBastian y @Matildalibros que realizan una importante obra de promoción y divulgación de la literatura infantil, con sus blogs y actividades.

Estoy contento de haberlos conocido y de tener una buena relación. Hoy día, Twitter se ha convertido en mi cafetería favorita para realizar tertulias y los correos privados, me ayudan a seguir escribiendo. Gracias a estos avances y a este pequeño grupo de gente y a otros que no menciono, pero que están ahí siempre para apoyar lo que sea, puedo decir que mi sueño se ha hecho realidad. Más allá de haber publicado o no. De ser un superventas o no. Cosa que he de decir que no considero importante. Más allá de luchas por sacar la gran tajada. Tenemos un grupito de gente que comparte una opinión. Los niños necesitan leer. Los niños necesitan ayuda. Y aquí estamos nosotros, para intentar hacer lo que podamos.

Desde este rinconcito literario, os mando un fuerte abrazo, y desconecto este blog una temporada para terminar un proyecto que tengo entre manos.

Hasta luego.

29 oct. 2011

Certamen de microrrelatos de terror Artgerust. Homenaje a Poe

He intentado ponerme en contacto con la gente del concurso para ver si me dejaban publicar los relatos para que pudieseis leerlos y decirme vuestra opinión. Ante la falta de respuesta (estamos en puente, es comprensible) lo que voy a hacer es colgar los links directos a la web. Así también curioseais un poco por la web que encontrareis cosas muy buenas.

1  Emigrando a la nada
2  Enamorado de una mirada
3  Gran Hermano: Muerte en Marte
4  El Letargo Este es mi favorito
5  Desaparecido
6  Jack
7  Para entrar a... y este es mi segundo favorito, como siempre un toque de humor.
8  La hija
9  El error
10 La torre
11 Asilo
12 Bello y Muerte
13 Parásito
14 Sacrificio
15 No se juega
16 Abajo, en el trastero
17 El orfanato ruso
18 Pesadilla
Hay muchas más ideas, pero escribiendo estas historias, he descubierto que no me gusta escribir terror. No sé. No me llena del todo.
Espero vuestras opiniones.

17 oct. 2011

Literatura, la alimentación de la mente.

El ser humano necesita alimentarse. Necesita alimento físico, espiritual y mental.


Si uno se alimenta bien, se mantiene sano. Por desgracia, no todos los alimentos buenos, parecen apetecibles. Es entonces cuando entra la mano del cocinero y su arte para hacer las cosas. Sucede lo mismo cuando hablamos de alimentación mental. ¿Cómo alimentamos la mente? Introduciendo en ella datos. Si estos son positivos, nuestra mente estará sana. Si por el contrario, los datos introducidos en nuestra mente, tienen un alto nivel de elementos negativos, podemos llegar a encontrarnos mal.

¿Cómo podemos introducir alimento a la mente? Usando los sentidos.

Lo mejor es leer. Una buena lectura que estimule la imaginación y nos haga pensar, es una buena alimentación para la mente.

¿Cuándo debemos empezar con la lectura? Esta pregunta la voy a responder con otra pregunta. ¿Cuándo empezaste a comer? Desde que nacemos ¿verdad? Pues de la misma forma, debemos inculcar en nuestros hijos la necesidad de leer. Pero si los recién nacidos no saben leer. Claro y tampoco saben comer, ellos solo absorben. De la misma manera, podemos leer a nuestros niños desde recién nacidos, cada noche o cada tarde, antes de ir a dormir. Al igual que el paso de un tipo de leche a otra, y posteriormente la introducción de comida triturada, luego algo más sólida y finalmente alimentos enteros bajo una buena y completa dieta; debemos ir adaptando las lecturas y los libros. Libros para bebés, para niños, para jóvenes…

Evidentemente, no vas a darle a un niño a leer un Asimov, porque se le indigestará.

Pero ¿Qué hay de hacer atractivo un libro? Como en el mundo culinario y como he dicho antes, la mano del cocinero es la que tiene el poder de hacer que la comida guste o no.

Un ejemplo de buenos cocineros, son la gente de Pixel Moon que han cocinado un libro para Ipad. Vale, hasta aquí no hay novedad. ¿Qué no? Ya me diréis si no es una atracción para los niños y los no tan niños. Urki, más allá del bosque, es el primero de una serie de libros para Ipad (plataforma que ya de por sí, atrae a todo tipo de público) que no solo se leen.

Estos libros tienen efectos de sonido y animación, ilustraciones a todo color y hasta un videojuego. Ingredientes más que suficientes para hacer atractivo este alimento mental.

Yo personalmente, que ando desde hace muy poco en el mundo de la literatura infantil y juvenil, considero que es una novedad muy importante. Seguro que alguien con más experiencia que yo sabe de más libros por el estilo, pero este es el único que conozco y que pese a que dejé de ser niño hace muchos años (físicamente hablando) me ha enganchado su primer capítulo.

Muchos dirán que la plataforma es muy exclusiva. Discrepo. Cada día es más accesible esta tecnología o bien a través de una compañía de telecomunicaciones, o bien en propia tienda. ¿Gastas mucho en libros para tus hijos? ¡Genial! Te voy a dar un consejo. Sácate el carnet de la biblioteca. Ahorrarás dinero. Y cuando tengas el dinero para comprarte un Ipad, hazlo. Y cuando lo tengas descarga Urki, más allá del bosque. Tus hijos te lo agradecerán. Yo voy a hacerlo y voy a disfrutar de lo lindo. Y deseo con todo corazón, que sea el principio de muchas aventuras de este pequeño Trol, y claro está de la gente de Pixel Moon.





16 oct. 2011

Criaturas electrónicas

Hace años estuve trabajando en una historia que descarté. Trataba sobre una forma de vida en base silicio que llegaba a la Tierra en un meteorito. Claro, visto así parece algo serio. El asunto es que en realidad el meteorito se deshace y termina quedando en una piedrecita del tamaño de una moneda de dos céntimos que impacta, o mejor dicho, cae en un punto de reciclaje. Allí, encuentra numerosos componentes con su misma base, el silicio, y empieza a propagarse creando criaturas electrónicas. Antes de seguir con el desarrollo de la historia y gracias a mi habitual bloqueo mental, dejé el tema pendiente, hasta que un día, repasando mis notas, pensé que si me montaba una o dos criaturas se me ocurriría una trama o algo que escribir. Lejos de eso, empecé a montar una, luego otra, semanas más tarde otra y poco a poco creé una pequeña familia de aparatejos.

Salieron varias ideas a raíz de unas fotos que hice, como la que veis aquí encima. Primero un stop-motion. Luego una sitcom (comedia de situación) pero no soy buen guionista, así que me limito a hacer mis criaturas esperando que la inspiración llegue algún día y me proporcione los medios y el tiempo necesario para hacer algo bonito con ellas.
Os dejo una muestra, para que podáis verlas.






14 oct. 2011

En mi mundo Parte 6

"Espero que os guste"
En mi mundo no hay hombres lobo, hombres murciélago o vampiros. Lo que si me he encontrado son hombres conejo, Mosquitos hombre, y una vez conocí al chico hámster. No. No penséis que en mi mundo hay abominaciones de este tipo. Solo que en mi mundo, estos animalejos a veces se antojan igual de grandes que un hombre. Hay alguno que habla y todo. Si. Sobre todo el chico hámster. A veces salgo a pasear y él me acompaña el trecho que hay entre su casa y la colina donde vive la señora Katrikki. El chico hámster le tiene miedo a la señora Katrikki. Y es que esta mujer es muy especial. Es de un país del norte y habla un idioma extraño. Aunque la entiendo y ella me entiende a mí. Tiene una casita preciosa sobre la colina. Y al otro lado está el mar. Y siempre que paso por delante de su casa me invita a pasar y nos sentamos en el porche que tiene en la parte de la casa que da al mar. Y le pido que me cante. Porque cuando digo que esta mujer es especial, es porque cuando canta, es capaz de cantar en distintos tonos a la vez. De hecho, es como si cantasen cuatro mujeres a la vez. Y se me ponen los pelos de punta cuando escucho sus voces cantar temas tradicionales de su país. Y mientras canta, ella sigue observando el mar como si echase de menos su tierra y los suyos. Y cuando termina le pregunto si añora algo de su tierra. Y me cuenta que ella en su juventud era la esposa de un caudillo importante de una aldea del norte. Y que cuando su marido se echaba al mar a pescar o a cambiar en otras tierras sus productos artesanales, ella lo acompañaba. Y había visto pueblos y ciudades de todo tipo. Y había conocido a mucha gente en sus viajes. Y había aprendido historias de los grandes cuentistas del mundo. Pero que resulta que una vez sufrieron un accidente y naufragaron. Y ella terminó en esta playa. Y que pensaba que su marido había muerto, aunque tenía la sensación de que se encontraba en algún lugar del mundo esperándola. Y me ofrezco para llevarla volando alrededor del mundo con la condición de que ella cante. Pues sus canciones me dan energía. Y salimos cogidos de la mano hasta la orilla de la playa. Y cuando la anciana empieza a cantar, nos elevamos despacio y vemos como nos alejamos de la tierra. Y empezamos a desplazarnos por el aire buscando a su esposo. Y ella canta antiguas sagas de héroes que nunca han existido. Y sus cuatro voces me llenan el corazón y hacen que tenga ganas de hacerla feliz. Y viajamos por todo el mundo sin encontrar a su marido. Entonces ella entona una triste canción de despedida y mis fuerzas se van con sus palabras a cuatro voces. Y poco a poco vamos descendiendo hasta tocar tierra en medio de un poblado del norte. Y allí nos cuentan que su rey está muy triste. Que hace doscientos años que no ve a su esposa y que desde que llegó tras un naufragio, ha permanecido sentado en su trono real sin apenas moverse. Esperando envejecido a que regrese su amada. Y corriendo nos acercamos a la casa principal. Donde todos se reunían por las noches a festejar. Y nos encontramos un lugar triste y sombrío donde solo un haz de luz del exterior entra por una claraboya e ilumina un viejo trono. Y en el sentado se encuentra el marido de la vieja señora Katrikki. Triste. Reducido a la expresión arrugada del pasar del tiempo. Su piel se asemeja a la corteza de un árbol dura y arrugada. Y cuando entramos en la gran sala, el corazón de ella se exalta y empieza a cantar con sus voces temblorosas y de una manera suave una vieja canción de amor. La que hizo que él se fijara en ella. Y veo brotar una lágrima en el rostro del rey. Y mientras esta va cayendo, deja a su paso un rastro de juventud. Y la vieja corteza de árbol se convierte en carne fresca y joven. Y el rey se levanta corpulento de su trono. Se dirige a su esposa y la abraza. Ella ahora también es una bella mujer joven que irradia luz propia. Y la alegría se extiende por todos los rincones del lugar dando paso a una gran fiesta en la sala común. Como antaño. Con cantos y risas. Y tras pasar una hermosa noche en compañía de una gente encantadora, me despido de ellos hasta otra ocasión. Y regreso a mi casa, donde me espera el chico hámster preocupado. Y le explico la historia y me dice que ahora echa de menos a la vieja señora Katrikki. La mujer que tanto miedo le daba cuando cantaba con sus cuatro voces.

12 oct. 2011

Erase una vez... el MIBA

Esta vez no voy a hablar de libros ni de escritores, pero como este es un rincón literario, voy a intentar hacerlo de una forma especial.


Erase una vez, un hombre renacentista. No vestía como Leonardo Da Vinci y vivía en nuestro tiempo. Se llamaba Pep. Pep Torres.

Este inventor, creativo, consultor, ponente, diseñador, escritor y colaborador de radio y televisión, quiso un día promover la innovación y la emprendeduría, (palabra que no existe ni en la Real Academia Española de la lengua). Y para hacerlo, un día 23 de marzo del año 2011, abrió en un rinconcito de la Barcelona más céntrica y turística, el MIBA. El museo de los inventos de Barcelona.

Un lugar donde la magia de la ciencia se respira hasta en el baño. ¿Esto ha sonado mal? Pues no era la intención, no dejéis de visitar los baños del MIBA y fijaos en todos los detalles.

Hay muchos museos en Barcelona. Y la mayoría, los visitas una y otra vez para ver lo mismo. El MIBA es diferente. Siempre en movimiento, es como un ser vivo. Lo he visitado ya unas cuatro veces desde su apertura y cada vez que voy, hay algo nuevo, algo distinto. Si tienes curiosidad científica no puedes dejar de ir. Dos plantas con todo tipo de inventos y diseños. Algunos prácticos, otros graciosos, un espacio para el “Háztelo tú mismo” ¿Quieres aprender cómo escribir con la calidad de un bolígrafo Mont Blanc usando un BIC? Visita el MIBA.

¿Tienes movilidad reducida? No te preocupes, lo tienen todo pensado para que puedas acceder y disfrutar de cosas como la máquina más inútil del mundo, pero la más adictiva. Atrévete a vencerla.

El caso es que Pep, estaba siempre muy liado haciendo conferencias, discursos y otras muchas cosas, con su Ipad arriba y abajo por toda la geografía del país, así que dejó al cargo del lugar a un equipo de gente muy atenta y muy maja. Y esto es lo que hay. Un lugar de obligada visita continua. Os recomiendo que os agreguéis sus páginas de Twitter y Facebook para estar informados de nuevas incorporaciones. Lo último, es esta mini sala de cine donde podrás sentarte sobre una Vespa de los 60.

Y algo que me ha encantado y que podéis comprar en su tienda. El John´s Phone. El único teléfono en el mundo que solo sirve para llamar y recibir llamadas. Ni internet ni nada. Y su agenda, es manual. Es literalmente una libreta de teléfonos. Ideal para niños reales. Saca a tu hijo de ese mundo de destrucción de la escritura que es el SMS. Te saldrá más barato que la Blackberry y las tarifas exorbitadas de las compañías.


¿Os habéis fijado que el teléfono está flotando sin cables? Lo último en electromagnetismo.

Y por último y no menos importante. El precio de la entrada. Con la que está cayendo, el precio de la entrada es de risa. 7€ adultos, 5€ niños de 4 a 12 años. ¿Te va de 2€? No pasa nada, 5€ si estás parado o estás estudiando. 20% de descuento si tienes el carnet de Bibliotecas de Barcelona o el Carnet Jove. Gratis si tienes el carnet del Súper 3. 30% si tienes el TR3SC, 10% si tienes el GOCAR o el Barcelona city tour.

Desde este rincón, me veo obligado a hacer un reclamo al Ayuntamiento de Barcelona:

“Hola que tal. ¿Podrían aligerar el papeleo para abrir el tobogán del MIBA? Es que tengo ganas de tirarme. Muchas.”

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

6 oct. 2011

Crítica a Yahoo! y despedida a Steve Jobs

Estar bien informado, es algo necesario en el mundo en el que vivimos. Informar es algo muy positivo. Es una aportación a la humanidad. Pero no vale todo. El tiempo de los anzuelos del “Aquí hay tomate” tenía que haber muerto hace años junto con toda la cadena de televisión Tele5, pero como nuestro brillante sistema educativo permite las aberraciones que estamos viviendo los últimos años, que nadie hace nada para impedir que se engañe a las personas con exageraciones, y lo que es peor, la mayoría de las personas creen completamente lo que se les dice y adoptan la misma postura exagerada que los medios, transmitiendo a otros noticias exageradas, me he tomado la libertad de denunciar por mi cuenta y riesgo las actividades de una de las webs de información que más bizarrías comete.


Tenía unas imágenes muy buenas sobre unas mentiras que se publicaron sobre Santiago Segura, pero por desgracia las perdí.

Afortunadamente tengo un ejemplo muy claro.

Aquí podéis ver el anzuelo morboso y repugnante, que da a entender con frases como “ya no es el yerno ideal” o “el lado oscuro” que como mínimo maltrata de alguna manera a su novia.

Para luego leer en la noticia que según él mismo, es muy celoso, pero no de los que revisan el teléfono a su pareja. Vamos, que nada de nada. Noticia absurda donde las haya, sin sentido y con escaso interés deportivo. Una vergüenza para la profesión y para la propia Yahoo!.

Y por último la desafortunada imagen del día.

Una pena que el señor Jobs haya fallecido. No puedo decir que haya sido una mente brillante, un genio y menos puedo decir que haya sido buena o mala persona, pues nunca tuve el placer de conocerlo. Sí puedo decir, que sin su mente, no dispondríamos hoy del nivel tecnológico que tenemos, y que su legado profesional, es la semilla del futuro, por mucho que haya gente que se esfuerce en destruir en lugar de crear, como podéis ver en esta imagen. También fue fundador de Pixar y de la nueva forma de ver la animación. Gracias por hacernos soñar Steve Jobs.

5 oct. 2011

Opinión: ¿Que escribiremos en el futuro?

El otro día comentaba con un amigo que iba a mirar mi película favorita (Star Trek: Primer Contacto) pero no por mero divertimento, si no con afán de analizar y meditar en nuestro futuro. Tiene detalles muy curiosos, como la diferenciación entre siglos.


En esta peli, la Enterprise E, viaja a la segunda mitad del siglo XXI, concretamente al año 2063, para ayudar al inventor del motor de curvatura a despegar, para que unos Vulcanianos que pasan por allí, lo vean y decidan iniciar una relación duradera.

El tema es bastante normal para ser de ficción, pero hay un par de comentarios que me llamaron la atención y me hicieron pensar lo siguiente:

¿Qué futuro nos espera? ¿Qué escribiremos en ese futuro?

La película intenta remarcar, el cambio de rumbo que toma una sociedad individualista y recién salida de una guerra mundial que pasa a ser una sociedad que trabaja por el interés común de la humanidad en mejorar.

Últimamente estamos dando muchísima importancia a los soportes de los libros, a la piratería, a la vulneración de los derechos de autor. ¿Por qué?, por la sencilla razón de que hay que vender y comprar. Hay que alimentar el mercado. Hay que dar trabajo a centenares de personas. Pero, si tenemos bibliotecas, ¿para qué queremos comprar libros? Cada cual que responda como le plazca. Yo acudo a la biblioteca siempre que puedo, y compro mis libros siempre que tengo dinero para hacerlo.

El problema que yo planteo es el siguiente:

En un futuro en el que no habría un sistema económico como el actual, si no que la gente trabajaría por el bien de la mayoría. ¿Qué escribiríamos?

Personalmente, como escritor ahora mismo no estoy interesado en ganar exageradas cantidades de dinero, ni en hacerme famoso escribiendo. Primero, porque no me considero un experto, y segundo, porque escribo por placer, de la misma forma que el dibujante, el músico o el escultor (y el resto de artistas) lo hacen.

Si sois aficionados a las pelis de Star Trek, sabréis que siempre que se puede se hace mención de algún libro de la literatura clásica. Rey Liar, Moby Dick etc… por eso me extraña, que nunca hablen de algún escritor contemporáneo. ¿Dejaremos de escribir? ¿El dinero mueve la cultura o la cultura mueve dinero? ¿Deberíamos cambiar de sistema económico y social? ¿Son los soportes literarios tan importantes como nos hacen ver los productores?

Mi opinión: Seguiremos escribiendo por el bien común, ya sea historia, épica o manuales tecnológicos. Hoy por hoy el dinero rige el mundo, pero llegará el día en que no habrá empresas, ni editores, y el mundo literario regresará a su estado puro. (No quiero decir con ello que desee un retroceso en cuanto a esto) Los soportes literarios son importantes, tanto ecológicamente, cómo humanísticamente. Me explico. Una cultura no es rica sólo por tener un gran nivel cultural, si no por sus avances tecnológicos. Aquella cultura que es capaz de sostener la calidad de un pasado intacta, un presente moral elevado y se asegura la inversión de un futuro avanzado tecnológicamente, es la cultura que sobrevivirá a este sistema decadente que pronto terminará.

29 sept. 2011

Opinión: Educación Sheldoniana. Larga vida y prosperidad

Últimamente estoy experimentando cambios en mi cabeza que me sorprenden. No sé si son debidos a una gripe que he pasado, o a que llega un momento en la vida de todo hombre en el que pasa de un nivel intelectual larvario, uno de mayor complejidad. O simplemente es que me estoy volviendo idiota.


El caso es que estaba yo meditando profundamente el otro día, sobre la educación y el tipo de personas que han recibido esa educación y de la que yo soy consciente y llegué a una conclusión lógica.

Si analizamos la educación recibida por las personas que hoy día dirigen, iba a decir el mundo, pero vamos a quedarnos en España. Y el contexto en el que recibieron dicha educación, nos encontramos lo siguiente.

Un contexto serio y riguroso. Duro. En un ambiente bélico o posbélico. Con una cultura científica en expansión, pero insuficiente. Con una fuerte influencia religiosa (Católica Apostólica Romana) con todo lo que ello conlleva. O con una influencia fuertemente opuesta a la anterior, con todo lo que ello conlleva. Un limitado acceso a la información global que a la vez es filtrado por un severo régimen. Un fuerte sentido de la moralidad, muchas veces nada equilibrado que frecuentemente ha llevado a dar una imagen bastante hipócrita de las personas que alardeaban de él. Y una enseñanza clásica.

Obtenemos de esta manera un modelo de personas como las que ahora mismo dirigen el país. No voy a entrar en críticas de ningún tipo. Solo pensad en esas personas y meditar en lo que hacen, las medidas ilógicas que toman, las resoluciones parciales, sus triunfos y sus fallos.

Analicemos ahora nuestro futuro.

Un contexto despreocupado. Volcado en el esfuerzo de la supervivencia que lleva a la mayoría de los padres a desatender a sus hijos. Un ambiente de bonanza engañosa hasta ahora que ha llegado la crisis. Una cultura científica buena, aunque casi toda enfocada a la evolución del mundo del entretenimiento y la comunicación. Con la influencia de centenares de religiones, filosofías y creencias. Con un completo acceso a toda la información global, en la que toda opinión, lógica o no, es aceptada y validada. Una total ausencia de moral en cuanto a muchos temas en pos de la libertad individual. Una enseñanza limitada y marcada por la influencia de todo lo anterior mencionado tanto en alumnos como en maestros.

Esto nos da una generación de personas que no va a servir ni para estar escondida. Personas con poca o nada preparación mental, que se fían de cuanto se dice en los medios de comunicación sin pararse a buscar una fuente fidedigna de datos contrastables. Gente que deja los estudios, porque prefieren pasar el día en el parque con los amigos y amigas. Gente que prefiere formar parte de una banda. Gente que se pasa las horas en el gimnasio para dar forma y volumen a sus cuerpos, para luego adoptar una mímesis de gorila de lomo plateado y erigirse el ser más fuerte y dominante del barrio. Chicas que invierten el dinero de sus padres en la Blackberry del momento y en pendientes del diámetro de un acelerador de partículas, cuyo conocimiento sobre el mundo del corazón (prensa rosa y cotilleos) es supremo, y su aspiración más elevada es ser colaboradora de uno de esos programas, aunque no tengan muy claro que signifique el verbo colaborar.

Vale. En ambos casos, hay un sinfín de sentimientos interventores que afectan de alguna manera a la mayoría de personas que han vivido el espacio tiempo contextual mencionado antes. Pero en ambos contextos, el sentimiento que prevalece, es el egoísmo. Por un lado, los que usan a las generaciones posteriores para beneficio propio. Por otro lado los que solo buscan su beneficio abusando de los demás mediante la delincuencia.

En medio. Una generación de gente que estudiaba en un ambiente más o menos agradable. Serio en su justa medida., aunque todavía estaba saliendo del abismo temporal. De bonanza económica. De un nivel de información medio. Ni tan exagerado como ahora, ni tan limitado. Y con acceso a nuevos modelos de cultura y subcultura. Llegábamos a casa al medio día para comer, y nos esperaba Star Trek, de la que aprendimos que el mundo podía llegar a ser una unidad admirable. Sin fronteras.

Los coleccionables de los 80, hablaban de cultura y ciencia. Juegos como Anatomía humana, o fascículos con posters que eran un despiece del transbordador espacial Challenger. Las pelis hablaban de futuros increíbles con coches voladores y skates flotantes. De condensadores de fluzo y viajes en el tiempo. Nuestra esperanza era llegar allá donde no había llegado nadie. Los profesores hablaban de un tal Gollum, por las tardes un justiciero patrullaba las calles con su Halcón callejero y justo después miles de bicis salían a la calle a simular lo visto. Los lagartos verdes con Diana al frente comían ratones y JAFO era el copiloto del Trueno azul.

Por ello creo que es el momento de quejarnos. Es absurdo que le preguntes a un niño si sabe qué es un acelerador de partículas y te mire como diciendo que te va a pegar, pero en cambio sepa la vida y milagros de Belén Esteban. Es intolerable que un niño no haya visto alguna vez “Erase una vez…” o “Barrio Sésamo” donde se aprendían cosas útiles para la edad, y en cambio hayan visto la filmoteca porno de sus padres. Si, padres. Creedme lo han visto todo. Es nefasto que un niño de quinto no sepa ni tan siquiera un pedacito de la canción del Pirata de Espronceda. Y podría seguir toda la vida.

Así que. Desde este humilde sitio, pido a quien corresponda, la implantación urgente de un nuevo sistema educativo basado en el uso de la lógica Vulcaniana, sin dejar de lado los sentimientos humanos. Nunca se sabe cuando podemos ser víctimas de un holocausto alienígena o zombi. Hagamos que nuestros jóvenes jueguen a partes iguales a la Xbox y a la ciencia a modo de I+D, porque si no actuamos ya, me veo el país desierto como en la serie The Walking Dead amigos.

Nota: Estas declaraciones pueden o no haberse hecho en un entorno de intoxicación muy grave. Si alguien se ve afectado negativamente por estos comentarios, lo siento.

21 sept. 2011

Nuevas tecnologías para la literatura

Hace muchos años que ya no se estila eso de hacerse uno su propio libro de manera artesanal, con encuadernación y todo. Cada cual tiene su papel en el mundo de la edición y publicación. Evidentemente vivimos en una época, en la que el dinero manda, y el sistema está montado de manera que de un mismo artista, puedan vivir centenares de personas o incluso familias.


Muchos piensan que la entrada en juego de las nuevas tecnologías perjudica al sector, disminuyendo la competitividad y produciendo numerosos despidos en muchas empresas. Personalmente desconozco los datos, pero mi opinión es contraria a esa creencia. Las primeras en ponerse las pilas han sido las librerías. Quienes venden tanto libros digitales como en formato papel. Un sector que ha empezado a tener trabajo, es el de las empresas o autónomos que se dedican a pasar a unos y ceros las tintas de los autores, para crear libros electrónicos.

Las empresas de telecomunicaciones sacan nuevos productos en forma de Tabletas, donde se pueden instalar dichos libros. Las empresas logísticas siguen trasladando cajas de libros. Y un punto que yo considero importantísimo. La proliferación de las redes sociales y el creciente número de usuarios de estas, permiten una fluidez de comunicación entre autores y lectores tal, que los propios consumidores piden reediciones de libros descatalogados, cuando conocen la obra de un autor y les agrada. Con lo que el mercado se mueve más.

Al mismo tiempo se fomenta la competitividad. Es el turno de los investigadores. El libro electrónico no es la panacea contra la contaminación que genera el mundo literario. Tengamos en cuenta que si ahora se vende menos libro en papel pero se vende más libro electrónico, solo desplazamos el producto contaminante. Baja el consumo de árboles, pero aumenta el de silicio. ¿Sabíais que construir una placa solar es casi tan contaminante como la energía que ayuda a ahorrar? Bien, pues es la hora de invertir en I+D, buscando tintas no contaminantes y que cueste poco generarlas. Papel sin productos químicos que ensucien nuestras aguas y que no solo sean de bajo coste si no de larga duración. Y podría seguir, pero soy escritor, no ingeniero.

¿Qué opináis? ¿El mercado electrónico hace tanto daño al papel? ¿Los autores se están viendo afectados por el bajo coste de los libros electrónicos? Espero vuestras opiniones.

19 sept. 2011

Opinión: Qué leer. Qué escribir

Ilustración de Naara Riveiro
 
En un mundo cada día más relajado moralmente, o mejor dicho; lleno de ambigüedades morales, se hace muy difícil encontrar algo que satisfaga la necesidad intelectual de un niño, sin llenarle la cabeza de ideas e imágenes absurdas que solo competen a los adultos. Está claro que es un problema para muchos padres a los que les preocupan, no solo lo que leen, si no también lo que estudian, ven en la televisión, en internet y en todos los medios de información a nuestro alcance. Hoy día hay tantos niveles morales que para acertar en el de uno mismo hay que trabajar mucho buscando lo adecuado a su criterio. Desconozco si todavía vivimos en la denominada “Era de la información”. Lo que sí sé es que no hay que permitir que a los niños les llegue cualquier tipo de información. Los padres tenemos la responsabilidad de ejercer de filtros para sus magníficas mentes.

De la misma manera, es trabajo duro para un escritor con principios, realizar una obra y verla publicada sin verse comprometido ni uno mismo, ni sus creencias, ni sus principios y tampoco sus ideales.

El mundo editorial es extremadamente competitivo y marca las tendencias de lo que leen nuestros jóvenes, dejando algo de lado a escritores que no están dispuestos a implementar en sus ficciones, pasiones románticas empalagosas, escenas de contenido violento o sexual, o ideas contrarias a las del escritor, en aras del triunfo, las ventas y otro tipo de recompensas.

Evidentemente este artículo no deja de ser una opinión personal, y como menciono al inicio, la barrera infranqueable de la moralidad, está directamente relacionada con la libertad individual, y es cada persona la que debe juzgar y seleccionar el material que quiere para sus hijos, siempre pensando en su bienestar y su educación. Pero es misión de todos el no hacer de la edición y publicación de literatura un mercadeo de imágenes y conocimientos poco apropiados para nuestros hijos. Sería especular con su intelectualidad. Y ya sabemos lo que sucede cuando se especula con algo. Se termina con una inmensa mayoría de afectados, y una minoría de privilegiados que ven como el monstruo de la aguja se acerca para romper la burbuja. Luego es todo una escabechina de acusaciones.

Se dice que nuestros hijos son el futuro. Qué extraño. Nosotros hace pocos años también éramos el futuro, y la cosa no ha mejorado mucho.

8 sept. 2011

Vela y viento

En una remota y minúscula isla vivían un pescador y su mujer. Todos los días, salían muy temprano a faenar y su mujer le decía:


-¿No sería mejor construir un mástil y poner unas velas blancas a la barca?- Pues su marido y los remos, eran la única fuerza que impulsaba la barca.

-Mi amor. Yo soy la vela, y mis ganas por regresar y pasar el día junto a ti en nuestro hogar, son el viento que me impele.

Con esto pasaron los meses y ahora ella esperaba en casa ya que se encontraba en estado y no podía ayudar a su compañero.

Y la mujer del pescador insistía en poner velas a la barca. A lo que él siempre contestaba:

-Mi amor. Yo soy la vela, y mis ganas por regresar cada día a tu lado para colmarte de atenciones, son el viento que me impele.

Nació una preciosa criatura en aquella remota y minúscula isla, y la mujer cuidaba del niño e insistía a su marido en poner velas a la barca. A lo que él contestaba:

-Mi amor. Yo soy la vela, y mis ganas por regresar cada día a vuestro lado y quereros y disfrutar de vuestra compañía, son el viento que me impele.

Pasaron los monótonos años y el pescador puso velas a su barca. Cosa que le permitió adentrarse en aguas profundas y traer a su familia otros tipos de captura.

Cierto día, faenaba el pescador como de costumbre cuando le sorprendió una tormenta terrible. La barca iba de acá para allá y de arriba abajo golpeada por las olas. A lo lejos su esposa miraba sufridora la escena y el muchacho se agarraba a las faldas de su madre, atemorizado por las impresionantes nubes negras que hicieron desaparecer a su padre en el horizonte.

Durante algunos días permaneció a la deriva. El fuerte viento había destrozado las velas y el mástil que las sujetaba.

Apunto estaba de rendirse a la dama de la guadaña, cuando la barca embarrancó en una diminuta isla, donde pudo alimentarse con algunos frutos y beber agua dulce de un riachuelo. Habían pasado algunas semanas cuando cobró fuerzas y ánimos y se dispuso a regresar con un par de remos que había tallado.

Remaba largas horas y descansaba unos pocos minutos.

Y un par de meses después de la tormenta, sucedió que en una remota y minúscula isla, había un niño que se encontraba jugando en la playa junto a su casa. Este al mirar al horizonte, vio una barca sin velas que se acercaba lentamente y fue a informárselo a su madre, quien se encontraba reposando pues había agotado sus fuerzas de tanto llorar la pérdida de su marido.

Para cuando esta llegó a la orilla, el pescador ya se disponía a saltar de la embarcación para recorrer la última distancia a nado.

Tras los abrazos y las lágrimas de felicidad. La mujer preguntó a su marido cómo había podido regresar sin velas ya que sabía que las islas más cercanas se encontraban a varios días de navegación. Y este le contestó:

-La monotonía del tiempo había cubierto con una oscura manta lo que significabais para mí. Haciéndome dar por sentado vuestra presencia. Pero al estar allí solo. La lejanía se llevó la manta, descubriéndome lo que estaba a punto de perder. Así que mi amor, me hice vela de nuevo y mis ganas por encontrarme de nuevo con vosotros y teneros y apreciar mi posesión más preciada, han sido el viento que me ha impelido hasta vosotros.

7 sept. 2011

Pares sueltos

No hay peor ciego que el que no quiere ver. Reza un famoso refrán. Yo creo que a veces, tenemos miedo de traspasar la barrera de la imaginación, temiendo que sea la de la locura. Cuando empezamos a crecer perdemos la inocencia y creemos que tanto niños como ancianos viven en un mundo irreal y poco práctico que les impide ver la verdad. Esa inocencia que mencionaba antes la perdemos al crecer, y la recuperamos al envejecer. ¿No es más lógico pensar que si la recuperamos, es porque se trata de la auténtica realidad? Permitidme que os muestre un ejemplo. Aquí tenéis a un reportero y su cámara. Seguros de sí mismos. Creyendo vivir la realidad.


-En nuestra gira de documentales en busca de los establecimientos más curiosos del país, encontramos al señor Castaño y su zapatería. Un hombre mayor, que ha sobrepasado de sobras la edad de jubilación. Afirma tener muchos más de cien años, pero no nos muestra ninguna documentación que lo certifique. El equipo de este programa no le echa más de ochenta. Le preguntamos sobre su negocio.

-Tengo una clientela de lo más selecta y exigente. Cada día entran en mi zapatería decenas de madres con sus hijos, en busca del zapato, sandalia, deportiva o bota que le quede bien a la criatura. También podríamos verlo desde otra perspectiva. Cada día entran en mi zapatería decenas de niños con sus madres, en busca del calzado que más le gusta a la criatura. No soy dependiente. Soy zapatero. Hago mi propio calzado y lo vendo en una tienda que se remonta siglos atrás. Aún mantengo la misma decoración en la fachada. Forros de madera y un cartel artesanal que ha sido restaurado varias veces, le da a mi negocio un aire hogareño. Rústico. Un no sé qué, que hace que generación tras generación, vengan a visitarme los descendientes de los clientes originales.

Más que un zapatero, me gusta considerarme conciliador de asuntos difíciles. Casi todos los días me enfrento a niños malcriados que se discuten con sus madres o padres porque el calzado que están a punto de comprarles, no son de la marca que ellos quieren, o de la marca que tiene su compañero de colegio. Cada día he de utilizar viejos trucos para convencer a los niños de que la elección de sus padres es la correcta. A veces guardo un as en la manga, dejando el mejor producto o el más adecuado para el final.

En ocasiones tengo que usar mucha psicología. Y no será la primera ni la última vez que le digo a un niño, que los zapatos de mi tienda, son como las varitas mágicas de su protagonista de novelas infantiles favorito. Hay un calzado para cada niño. Y mis zapatos eligen a su dueño.

Los padres quedan bastante satisfechos y por eso regresan cada poco tiempo a buscar más calzado.

Los productos de mi tienda son de mucha calidad, aunque no tengo necesidad de que eso sea así, ya que el calzado de un niño, dura lo que tarda en crecerle el pie. Y son pocas las ocasiones en las que otro niño hereda el calzado de otro. Si. Es cierto. Muchos padres les entregan a otros padres el calzado que sus hijos no necesitan. Y los que reciben el regalo, lo aceptan agradecidos. Pero a la hora de la verdad, nadie le pone a su hijo los zapatos de otro niño. O por lo menos no donde yo vivo.-

Estando en el interior del local, nos sorprende la cantidad de cajas, todas del mismo tamaño y color, que forran las paredes del establecimiento. Todo está sumamente ordenado. Las cajas solo se distinguen por un número. Y a pesar de que el señor Castaño, afirma que fabrica su propio calzado, no encontramos ni herramientas, ni maquinaria para realizar dicha tarea.

-Señor Castaño. ¿Cómo sabe que calzado hay en cada caja? Son todas iguales. Solo las diferencia el número de talla.

-Verás. Es algo mágico, por decirlo así. Cada vez que busco el calzado adecuado para el niño, escucho bien. El hecho de que les diga ciertas cosas a los niños para convencerles, no significa que no sea cierto. Es como si al entrar el muchacho en la tienda, se crease un lazo entre el calzado apropiado y él. Casi siempre se crea más de un vínculo, y son los propios zapatos en sus cajas los que me llaman y me dicen donde se encuentran.-

Caemos en la cuenta de que en una esquina, hay un gran baúl abierto. En su exterior, hay un cartel en el que está escrito: “Pares sueltos”. No podemos evitar preguntarnos. Si el calzado elije al niño, ¿De dónde salen estos pares sueltos?

-¿Conocen la leyenda del Ratoncito Pérez? Pues bien. Sucede algo parecido con los zapatos y los calcetines. Muchas veces, un miembro de la pareja se pierde entre un montón de trastos que van a parar bajo la cama. O en una bolsa de viaje olvidada en un armario. O en el colegio. Sea donde fuere, los Duendes de alcoba lo encuentran y me lo traen de vuelta. A veces, los padres regresan preguntando si tengo un par suelto del zapato que compraron. Evidentemente, cuando lo tengo, este me llama desde el baúl y yo lo encuentro. Por lo general no les cobro nada, pues me da pena que uno de mis muchachos se quede sin su pareja.

Pero cuando la familia que ha perdido una pareja, no se preocupa de venir a preguntar, los Duendes de alcoba regresan a la casa y se llevan el par suelto que queda. De esta forma, me lo traen de vuelta a su hogar, los emparejo y los devuelvo a su caja original. Esas familias no merecen tener uno de mis productos.

-¿Y se dan muchos casos?

- Más de los que imaginas. Y cuanto más avanza el tiempo y la gente se torna más materialista, el asunto es peor. He visto desaparecer pares sueltos, porque la familia que tenía el otro par, decidió destruirlo. ¿Te lo puedes creer? Destruir un producto artesanal.

Pero aún quedan personitas curiosas en este mundo. Un caso que me pasó hace unos días, es el de una niña llamada Alexandra. A la que sorprendí rebuscando en el baúl. Su hermano pequeño le había perdido una pareja de sus sandalias favoritas. Según me explicaba la niña, de no más de ocho años, aquellas sandalias le permitían trepar a los árboles, donde se subía para vivir aventuras de lo más singulares.

-Querrá decir, imaginar.

-Quiero decir vivir amigo mío. Los niños no imaginan. Viven.

Le pregunté si hacía mucho que se había perdido su sandalia, y me respondió que había sido el día anterior. La invité a pasar al día siguiente. Aquella noche, entre los pares sueltos que trajeron los duendes, encontré una sandalia a la que le habían cosido una etiqueta pequeña. ¿Cómo puede alguien en su sano juicio estropear con una burda etiqueta algo tan preciado y costoso de hacer? Pensé. Hasta que leí lo que decía: “Propiedad de la Cazadora de estrellas”.

Me arrepentí de mis pensamientos. Coser aquella etiqueta, era un acto de amor. De aprecio por algo que uno siente propio. Así que al día siguiente, cuando regresó y me preguntó si la había encontrado, le pregunté yo a ella si de verdad era la Cazadora de estrellas. Se le dibujó una enorme sonrisa en la cara. Una niña lista. Asintió.

-Como regalo, voy a capturar una estrella para ti.- Dijo mientras salía a toda prisa. Y ahí delante, en la otra acera, se ha pasado los dos últimos días intentando cazar una estrella.

-¿Y cómo lo hace?, si puede saberse.

-Desconozco el mecanismo. Solo sé que deja una caja en el suelo, y se agacha cogiendo las solapas de esta. Va moviendo la caja de un lado a otro mientras mira al cielo. Como quien gradúa un telescopio, o un mortero de guerra. Guiña un ojo para afinar puntería y… ¡zas! Cierra las solapas.

Ayer mismo hizo eso, mientras dos niñas miraban atentas una a cada lado de la caja. Cerró la caja gritando: ¡Ya está! Pero al abrirla para ver en su interior, la decepción se apoderó de la cara de las dos visitantes. No había nada.

-Ups. Se ha escapado. Bueno. Lo intentaré de nuevo.- dijo. Y las dos mozas cambiaron de actitud, dando como normal y posible el resultado aquella intentona de captura.

-¿De veras cree en esas cosas?

-Mi querido amigo. A lo largo de los años vividos. Y créame cuando le digo que son muchos más de cien. He sido testigo de infinidad de asuntos. Unos asombrosos, otros temibles, muchísimos maravillosos y solo unos pocos tristísimos. Si esta niña asegura cazar estrellas, no tengo por qué dudarlo. Y ahora si me lo permiten, he de cerrar.

-Sí. Por supuesto. Bien. Nos despedimos del señor Castaño con un efusivo apretón de manos. Y despedimos el programa hasta la semana que viene, donde entrevistaremos a la encargada de una librería muy peculiar. Libros hechos a mano listos para ser rellenados con historias fantasiosas. Como las que nos ha contado el señor Castaño.

-Y… cortamos.

-Un poco loco el abuelo ¿no?

-Sí. Definitivamente, este documental no creo que sirva más que para que lo traten de loco, y pierda toda su clientela en una noche. Empieza a borrar el disco duro. Suerte que tenemos la entrevista a los indigentes del parque. Están más cuerdos que este pobre anciano.

-Borrada está. Oye. Mira, está entrando una niña con una caja de cartón en la mano.

Ya con las luces del local apagadas y la persiana a medio bajar, se hizo una luz brillante en el interior. Un fulgor como el de miles de soles salió de la vieja tienda, y fue atenuándose hasta hacerse mínimo. Bajo aquella tenue luz, se podía ver al anciano señor Castaño agacharse y dar las gracias a la pequeña Alexandra. Juntos salieron de la tienda y terminaron de cerrar la persiana. Saludaron en voz alta a los periodistas que estaban en la otra acera y a los duendes de alcoba que asomaban por la esquina de la tienda que daba al callejón, y donde se encontraban descargando los pares sueltos que habían encontrado la noche anterior.

1 sept. 2011

Soy

Esto, bien, bien no se lo que es. Simplemente me puse a escribir escuchando algo de musica una mañana y me salió esto. Criticad y aconsejar lo que querais que acepto cuanto digais.

Soy el que hace que desees morir cuando yerras.

Soy el que tiñe de negro tus pensamientos.

Soy el que te señala y el que te golpea el pecho.

Soy el que crea duros inviernos en tu mente.

Soy el anhelo desesperado.

Soy el que hace que la comida te sea como arena.

Soy la incomodidad en tu esparcimiento.

Soy el que no te deja tranquilo en ningún momento.

Soy la pena que te corroe.

Soy la marca a fuego en la piel de tu alma.

Soy aquello que te inquieta durante la noche.

Soy tus pesadillas y tus sobresaltos.

Soy la evidencia de cuanto quieres ocultar.

Soy el llanto de tus víctimas que resuena en tu interior.

Soy la confusión del inexperto y el desaliento del adulto.

Soy la corrosión del espíritu.

Soy el ansia por superar tus maldades.

Soy tu acusador personal.

Soy todo aquello que quieres dejar atrás.

Soy el espectro del doliente.

Soy la garra que araña tu interior.



Porque soy tu conciencia cuando has pecado.

31 ago. 2011

¿Sueñan los niños africanos con naves espaciales?

Este es un pequeño relato que hace años me rondaba la cabeza. Logré terminarlo no hace mucho y he pensado compartirlo con vosotros. Perdonad la extensión entre espacios, pero está formateado con el estandar de publicación. Times new roman 12 a doble espacio.

Acurrucado en el calor de la cama, un niño esperaba a su madre para ser arropado y recibir las últimas muestras de cariño del día. Y cada noche el niño preguntaba a su madre cosas como estas:


-Mamá. ¿Tú sueñas?

-Los mayores casi nunca soñamos- me decía mientras acariciaba mi pelo- y cuando lo hacemos apenas recordamos lo que soñamos.

-Mamá. ¿Sueñan los niños africanos con naves espaciales?

-Supongo que sí.

-Pero. Si nunca han visto una ¿cómo pueden soñar con ellas?

-¿Has visto tú una alguna vez?

-No

-¿Entonces?

-Pero puedo imaginarlas

-Pues igualmente pueden hacerlo ellos. Solo que no serán como las que salen en las películas. Serán de otra forma.

-Pues cuando yo sueño con naves espaciales, imagino que vuelo por el espacio luchando contra seres alienígenas y visito otros planetas.

-Eso es porque vives una buena vida, y papá y mamá te dan todo lo que necesitas. Y cosas que no necesitas también. Pero la mayoría de niños en África, no tienen apenas para comer, ni para vestirse.

-¿De verdad? Pobrecitos. Si yo tuviese una nave espacial, viajaría a otros planetas en busca de comida y ropa para ellos.

-Eso es muy bonito por tu parte hijo mío, pero las naves espaciales son muy difíciles de conseguir.

Aquella misma noche. Cuando el niño y sus padres dormían profundamente, una nave espacial, se detuvo delante de la ventana del muchacho. No era mayor que un coche y tenía forma de nuez. Y el mismo color también. Una puertecita lateral se abrió y de ella salió un niño africano que picó a la ventana del pequeño inquisidor.

-Hola, ¿eres tú el niño que quiere traer comida y ropa a los niños que no tienen?

-Si- dijo titubeante el muchacho frotándose los ojos con ambas manos.

-¿Quieres venir conmigo?

El pequeño no lo pensó dos veces y saltó a la nave. Desde aquel día, hizo infinidad de amigos nuevos y ayudó a cuantos lo necesitaban. Pero no solo en África, si no en todo el mundo. Las ganas de ayudar y la inocencia habían logrado más que las buenas intenciones de los adultos



29 ago. 2011

Trilogía Movistar: Parte III El final

Está claro. Movistar se cambió de nombre para que los usuarios descontentos no utilizásemos su anterior nombre para hacer la broma de Timofónica. Pero una cosa es cambiar de nombre y otra muy distinta, es cambiar las costumbres. Y Movistar, por mucho nombre nuevo, se queda con las prácticas de siempre. Yo personalmente, tengo dos móviles, el fijo con ADSL contratado a 10Mb e Imagenio. Voy a mencionar el tercero de los tres casos que me han pasado.

Tercer caso: Tras un último año de problemas con la empresa y de perder un tiempo que podría haber invertido en otras cosas más productivas, recibo una llamada del 1004. ¿Mis deseos se habrán hecho realidad? No. Me llaman para informarme de que si lo deseo puedo contratar el servicio de Imagenio, que hasta ahora no podía tener, por problemas en la red. Consulto los canales y el precio. Solo diez Euros más, por tener ciento y pico canales. Pero claro. Mi preocupación. ¿Y el ancho de banda? 10 Mb. Bueno. No está mal. La chica me dice que mi contrato de ADSL sigue igual y en diciembre termina mi contrato de permanencia. Entonces, aclaro. Tendría línea, ADSL de 10MB, Imagenio, 4 películas gratis, dos partidos de la Champions, y lo más importante para la operadora.
-GOL TV gratis.
-Señorita, no me gusta el futbol.
-Es igual, seguro que tiene amigos o familiares que disfrutarán de poder ver gratis los partidos.
-Lo más probable es que sí, pero también es probable que yo no me sienta cómodo teniendo gente en casa. ¿No lo ha pensado? Podría ser un sociópata.
-¿Qué es eso?
-Déjelo.- Seguimos con las consultas- ¿Viene el Canal Historia, Discovery Channel, el Sci-fi (pronunciado en correcto inglés)?
-Sí señor. Ahora el Sci-fi se llama SY-FI (vamos sifi, nada que ver con la Ciencia Ficción)
-¿Y el precio?
-“Nada” unos 10€ más al mes.
-Ok, contratado.
-Bien en unos diez días pasará el técnico.
Al día siguiente lo tenía montado. El técnico me dice, que me han bajado de 10 a 6 Mb. Que lo pruebe y si me va bien, que llame y que me pongan lo que tengo contratado.
Pasa una semana, todo va bien y llamo. Me dice la chica un viernes, que el martes siguiente apague el Router y quedará solucionado. EL martes realizo la operación y compruebo que tengo solo 4Mb porque de 6, dos van a parar a la tele.
Llamo al 1004 y un chico me dice que toma nota y que le de mi móvil, para ponerse en contacto con migo en unas horas para informarme de cómo está el tema. No me llama nadie en unas horas. Claro que ese término es tan variable como horas tiene la historia. Espero un par de días y llamo yo. Nadie ha tomado nota de nada. De hecho, no consta como que haya llamado para nada. Y la máquina en su inmensa sabiduría, al escuchar las palabras “consulta y ADSL” me pasa directamente con el departamento técnico. La respuesta. Aquí solo puedo comprobar su ancho de banda y son 6 Mb. Vaya. Tantos millones tienen que hay un departamento entero que solo se encarga de comprobar los anchos de banda de los que llaman. Increíble. Me pasa con un comercial. Una chica andaluza muy salerosa y simpática. Le explico todo y me dice que va a hacer todo lo posible por ayudarme. Me deja a la espera unos minutos (no muchos) y me dice que no tengo capacidad para tener 10Mb. Le digo que no es posible porque me he pasado seis meses con 10Mb reales. Me dice que no puede hacer nada. Le digo que entonces Movistar está incumpliendo un contrato que dice que voy a tener Tv y 10Mb, entonces quiero que cancelen el contrato. Me pasa con el departamento de calidad. Le explico todo de nuevo y la chica. Muy seria, me dice que vale, que tengo razón, pero que entonces si lo dejo todo como estaba, ya no tendré 10Mb, si no que me quedaré con 6. Le digo que eso no está bien, que yo tengo un contrato. Me dice que me he de esperar a que alguien que tenga 10 se dé de baja. Le pido entonces que cancelen todos mis contratos de permanencia para poder hacer una portabilidad a otra compañía. Me dice que no puede. Terminamos la conversación y llamo de nuevo pidiendo mis contratos por escrito y una carta en la que se indica que se dan de baja mis contratos de permanencia por incumplimiento de Movistar. Me dicen que lo primero sí, pero que lo segundo no pueden hacerlo. Que lo consulte con un abogado, pero que los contratos de permanencia, no son lícitos. No sé qué quiere decir pero bueno.
Empiezo a quejarme en Twitter y como estáis leyendo en mi blog. Movistar se pone en contacto conmigo por Twitter. Me agregan como amigo y les agrego yo para poder mantener contacto por privado. Me piden el nº de teléfono para investigar y prometen decirme algo. Luego me mandan un twit de amor.

Solo he de decir una cosa. Vodafone, seguramente tendrá el mismo o peor servicio que Movistar. Pero sin ser cliente suyo, ya me han ofrecido por la portabilidad de mis líneas, dos Iphone 4, 10Mb reales y Tv, un Teléfono que puedo llevar donde quiera y todo mucho más barato que con Movistar. El problema de estas compañías, es que se desviven por conseguir clientes, pero no tratan de mantenerlos. Una lástima. ¿Qué nuevas aventuras me esperan en el futuro con estas compañías? ¿Terminaré volviéndome loco? ¿Tendremos una nueva parte de esta trilogía que dejará de serlo si realmente tenemos esta cuarta parte? Son cosas que nadie sabe. Pero una cosa es cierta. Nunca tendremos estabilidad con estas empresas que se dedican a abusar de sus clientes mediante cosas que realmente casi no necesitamos.

27 ago. 2011

Trilogía Movistar: Parte II El Regreso

Está claro. Movistar se cambió de nombre para que los usuarios descontentos no utilizásemos su anterior nombre para hacer la broma de Timofónica. Pero una cosa es cambiar de nombre y otra muy distinta, es cambiar las costumbres. Y Movistar, por mucho nombre nuevo, se queda con las prácticas de siempre. Yo personalmente, tengo dos móviles, el fijo con ADSL contratado a 10Mb e Imagenio. Voy a mencionar el segundo de los tres casos que me han pasado.


Segundo caso: El móvil de mi mujer, es un Smartphone de última generación. Bueno. Última generación fue durante dos semanas, luego pasó a ser uno más. El tema es que el cacharro ya tiene tres años y empieza a funcionar mal. Llamo al 1004 y me dicen que no tienen ofertas para clientes pese a que llevo ya tres años con uno de los móviles, dos con otro y cinco años con una línea de ADSL. Que si quiero que haga una portabilidad y ellos me harán una contra oferta. Como no tenía ganas de bajar a Barcelona (vivo algo apartado) llamo al departamento de bajas del 1004. Me atiende una señorita bastante seria y le pregunto qué pasos he de dar para que me oferten un móvil nuevo más o menos del mismo nivel que el que tengo, pero que no se aguanta los bits. La muchacha me informa que puede darme de baja, pero que perderé el número, cosa que no deseo. Le digo que me pensaré que hacer, con la información que me ha dado. Ni que decir tiene, que tenía una tarifa plana de internet y llamadas, que al tener superado el tiempo de permanencia, me sale bastante barato. Al mes siguiente me llega una factura de más de cien Euros. Mantengo una amigable charla con mi mujer, pidiéndole que se cortase un poco con las llamadas, que por lo visto habían subido precios. Me dice que por supuesto, que normalmente no gasta tanto (y es muy cierto). Al mes siguiente viene una factura muchísimo más grande que la anterior. Voy a mi mujer a preguntarle si sabe algo y me deja muy claro que ella no ha llamado casi en todo el mes. Tengo la señal de la barra de hierro en la espalda que lo demuestra. Cojo la factura y descubro que no tengo tarifa plana. Llamo al 1004 y me informan que “alguien” ha dado de baja mi contrato, no el servicio. Le digo a la chica que yo no he dado de baja nada y me deja el contrato como estaba y me indica que el mes siguiente me abonarán el dinero excedido de la tarifa plana. Ellos si deciden cuando pagar. No les puedes exigir que te lo ingresen. Al mes siguiente veo que me retornan el dinero, pero aun así termino pagando casi treinta euros y no tengo tarifa plana. Llamo de nuevo y me lo solucionan, retornándome el dinero al mes siguiente. Con tanto movimiento me quejé todo lo que pude. Esta vez sobre todo en Twitter. Enviando twits a directivos de la empresa en muchos países y exponiendo a sus usuarios lo que os he puesto aquí, pero resumido en varios twits de 140 letras. Entre medio, me regalan por ser un buen cliente un router inalámbrico USB para tener conexión donde quiera y totalmente gratis. Solo pagaría y a un precio muy bajo, las veces que me conectase. Durante dos meses estuve recibiendo facturas de dos euros sin haberme conectado. Al llamar al 1004 me dicen que es gratis, pero tiene un coste de 2€. Me queda claro que los de Movistar no veían Barrio Sésamo. Gratis a 2€. Genial. Pensaba que por ser un pesado, o como mínimo por haber sufrido las vejaciones de una multinacional que creció gracias a un dictador fascista, me beneficiaría en algo. Pero esto también es parte de otra historia. La última. La que más narices tiene. El último caso de una empresa tercermundista que tiene beneficios por engañar a las personas y sacarles todo lo que pueden. Mañana más.