20 mar. 2011

Un beso lo cura todo (Relato presentado a concurso para Beso de Rechenna)

Aunque me vi obligado a recortarlo para poder presentarlo, y posteriormente me retiré del certamen por coherencia personal, aquí os dejo el original de "Un beso lo cura todo". Espero que os guste. Animaos a comentar.

Un instante en el tiempo, es suficiente para arruinar la vida de dos personas. Los dos sufrimos el impacto de un vehículo cuyo conductor, había perdido el conocimiento por culpa de una enfermedad no diagnosticada. Ella se llevó la peor parte.



Verla allí tumbada en la cama del hospital, me hizo sentir cierto rechazo o más bien miedo a hacerle daño. La veía muy delicada, y solo me limitaba a cogerle la mano. Con los meses, perdí mi trabajo, y me echaron de la casa donde vivía. Pero no me importaba lo más mínimo. Mientras ella siguiera respirando, yo seguiría allí sentado.


Las enfermeras me ayudaban trayéndome utensilios de higiene personal, y comida.


Cada noche, al apagarse la luz, y quedarme dormido, soñaba con ella. Nos encontrábamos sí, pero nunca llegábamos a estar juntos. Paseábamos, charlábamos de trivialidades. Nos reíamos. Pero al finalizar la noche, ella siempre desaparecía tras una cortina de enredaderas.


Nunca nos habíamos besado. Era solo una amiga. Una muy buena amiga con la que disfrutaba de buenos momentos. Pero los dos sentíamos lo mismo, aunque no nos lo dijéramos. Así que me decidí. Cierto día, antes de ponerme a dormir, me acerqué a su frente, la besé y le susurré al oído que la quería. Que no me abandonase. Que necesitaba su persona tanto como el aire que respiraba. Acerqué su mano a mis labios y la besé de nuevo.


En el sueño de aquella noche, nos encontramos en la nada. Nos acercamos el uno al otro, nos abrazamos y nos besamos. Fue un instante en el tiempo, pequeño, pero suficiente para reparar todo el daño que habíamos sufrido. Se despidió dulcemente de mí. Y mi corazón dio un salto dentro de mi pecho, que hizo que me despertara con urgencia. Estaba sobresaltado como cuando despiertas de una pesadilla.


Sentí una mano acariciar mi cabeza y una tenue voz intentó calmarme. Vi su brillante sonrisa junto con un ligero y tierno parpadeo. Y tan solo me dijo que después de tantos meses encontrándonos furtivamente en sus sueños, ya había sido hora de que le demostrase lo que sentía.

3 comentarios:

  1. Dani, me ha encantado.
    Es una pena que relatos así no sean disfrutados por otras personas, me refiero a la mayoría de "escritores" que hay en el concurso. Tendrían mucho que aprender de lo que acabo de leer.
    Expresa sentimientos en su justa medida, sin llegar al sentimentalismo. Expresa realidad, es una historia muy humana y que nos puede pasar a todos en algún momento de nuestras vidas. Tiene poesía, aunque tú no te lo creas. Tiene vida, te sale del corazón, no del cerebro. Sabes utilizar el lenguaje. En fín: para mí, excelente trabajo.
    Saludos,
    Gloria.

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  2. ¡Uo! Se agradece la crítica.Comentarios así, empujan a escribir más. Muchas gracias.

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  3. Gracias por compartilo. No dejes nunca de escribir.
    Saludos

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