26 abr. 2011

Por un día sin televisión

Cierto día, un hombre no encendió el televisor. Y decidió que todo ese día sería así. Sin televisión. No encendió absolutamente ningún medio de comunicación. Nada. A parte decidió que ese día no iría a trabajar. Pasaría el día pensando en qué ocupar su tiempo, pues pensaba que sin su tecnología no sabría por dónde empezar a hacer cosas.


Lo cierto es que ese día no tuvo esa idea una sola persona. Todo humano que no tenía una ocupación esencial para la vida humana, decidió abstenerse de tecnología de comunicación durante todo ese día. Automáticamente salieron a pasear. Tomaron libros y se pusieron a leer. Algunos incluso se hicieron un huertecito en su balcón. En las calles solo se escuchaba el murmullo de la gente y los animales. Nada más. Aquel día la humanidad descubrió que no hace falta tanto para ser feliz. Y semanas más tarde se decidió en asamblea mundial, que todos los días serían así. Y lo siguiente, ya es otra historia.

3 comentarios:

  1. http://www.escueladeescritores.com/2011-dialibro
    Si no puedes descargarlo avísame.

    ResponderEliminar
  2. Lo tengo. Lo he empezado a leer en el trabajo, pero tengo prisa. En casa lo remato. ¿Eres tú de quien hablan en la web y al principio del texto?

    ResponderEliminar
  3. No, Dani. Yo no soy escritor, sólo un aficionado y de los malos porque hay géneros que ni me molesto en leer. Lo que pasa es que he recibido tanto gratis en mi vida que ahora me dedico a dar gratis todo lo que cae en mis manos. Creo que me estoy convirtiendo en un "supervillano". Creo que me llamaré Dr. Gratis cuando me licencie (lucho contra las descargas legales y mi enemiga es la ministra Sinde, aunque he de reconocer que me pone, dios como me pone...) Supervillano que se enamora de la Superheroína y que la combate pero no puede matarla porque es su amor platónico...

    ResponderEliminar