27 ago. 2011

Trilogía Movistar: Parte II El Regreso

Está claro. Movistar se cambió de nombre para que los usuarios descontentos no utilizásemos su anterior nombre para hacer la broma de Timofónica. Pero una cosa es cambiar de nombre y otra muy distinta, es cambiar las costumbres. Y Movistar, por mucho nombre nuevo, se queda con las prácticas de siempre. Yo personalmente, tengo dos móviles, el fijo con ADSL contratado a 10Mb e Imagenio. Voy a mencionar el segundo de los tres casos que me han pasado.


Segundo caso: El móvil de mi mujer, es un Smartphone de última generación. Bueno. Última generación fue durante dos semanas, luego pasó a ser uno más. El tema es que el cacharro ya tiene tres años y empieza a funcionar mal. Llamo al 1004 y me dicen que no tienen ofertas para clientes pese a que llevo ya tres años con uno de los móviles, dos con otro y cinco años con una línea de ADSL. Que si quiero que haga una portabilidad y ellos me harán una contra oferta. Como no tenía ganas de bajar a Barcelona (vivo algo apartado) llamo al departamento de bajas del 1004. Me atiende una señorita bastante seria y le pregunto qué pasos he de dar para que me oferten un móvil nuevo más o menos del mismo nivel que el que tengo, pero que no se aguanta los bits. La muchacha me informa que puede darme de baja, pero que perderé el número, cosa que no deseo. Le digo que me pensaré que hacer, con la información que me ha dado. Ni que decir tiene, que tenía una tarifa plana de internet y llamadas, que al tener superado el tiempo de permanencia, me sale bastante barato. Al mes siguiente me llega una factura de más de cien Euros. Mantengo una amigable charla con mi mujer, pidiéndole que se cortase un poco con las llamadas, que por lo visto habían subido precios. Me dice que por supuesto, que normalmente no gasta tanto (y es muy cierto). Al mes siguiente viene una factura muchísimo más grande que la anterior. Voy a mi mujer a preguntarle si sabe algo y me deja muy claro que ella no ha llamado casi en todo el mes. Tengo la señal de la barra de hierro en la espalda que lo demuestra. Cojo la factura y descubro que no tengo tarifa plana. Llamo al 1004 y me informan que “alguien” ha dado de baja mi contrato, no el servicio. Le digo a la chica que yo no he dado de baja nada y me deja el contrato como estaba y me indica que el mes siguiente me abonarán el dinero excedido de la tarifa plana. Ellos si deciden cuando pagar. No les puedes exigir que te lo ingresen. Al mes siguiente veo que me retornan el dinero, pero aun así termino pagando casi treinta euros y no tengo tarifa plana. Llamo de nuevo y me lo solucionan, retornándome el dinero al mes siguiente. Con tanto movimiento me quejé todo lo que pude. Esta vez sobre todo en Twitter. Enviando twits a directivos de la empresa en muchos países y exponiendo a sus usuarios lo que os he puesto aquí, pero resumido en varios twits de 140 letras. Entre medio, me regalan por ser un buen cliente un router inalámbrico USB para tener conexión donde quiera y totalmente gratis. Solo pagaría y a un precio muy bajo, las veces que me conectase. Durante dos meses estuve recibiendo facturas de dos euros sin haberme conectado. Al llamar al 1004 me dicen que es gratis, pero tiene un coste de 2€. Me queda claro que los de Movistar no veían Barrio Sésamo. Gratis a 2€. Genial. Pensaba que por ser un pesado, o como mínimo por haber sufrido las vejaciones de una multinacional que creció gracias a un dictador fascista, me beneficiaría en algo. Pero esto también es parte de otra historia. La última. La que más narices tiene. El último caso de una empresa tercermundista que tiene beneficios por engañar a las personas y sacarles todo lo que pueden. Mañana más.

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