17 dic. 2011

El primer contacto (basado en una historia real)


El tiempo le otorgaría un carácter detallista que pasaría desapercibido a ojos de los demás. Pero por el momento, allí estaba. Recién llegado al pueblo, con apenas catorce años, en la acera de enfrente del cine.

Un grupo de chicas apareció por la esquina y se colocó en la cola.

Él, nervioso, se encendió un cigarro. Dio dos caladas, y se preguntó si esa actitud no sería demasiado chulesca. Respondiéndose a sí mismo que lo era, arrojó el pitillo al suelo y lo apagó.

Una de las chicas a las que había conocido días antes en el colegio se le acercó e invitó a unirse al grupo, presentándole a las demás.

Aquella noche se estrenaba Alien 3. ¿Quién iba a pensar que podría surgir el romanticismo?

Él. Zurdo. Se sentó a la derecha de ella, que era diestra. Se conocían solo de vista. Se sonrieron.

Minutos más tarde, la teniente Helen Ripley tenía una pesadilla en el centro médico de Fiorina 161. Y ellos no terminaban de encontrar la postura cómoda en la butaca. El brazo de él chocaba con el de ella. Tomó la decisión de pasar su brazo por detrás del de ella.

Al rato, una escena de un preso limpiando la zona del comedor donde la criatura alienígena había terminado con otro, iluminaba dos manos entrelazadas.

No se miraron. No se dirigieron palabra alguna.

Terminó la película.

Él se levantó y se fue a la salida solo. Ella esperó a sus amigas para salir juntas. Él se despidió una a una, según dictaban los protocolos sociales. Dos besos. Salvo con ella. Dos besos, un roce de manos y una mirada cómplice de ella a él.

Casi veinte años, una boda y dos hijas más tarde. Paseaban por las Ramblas de Barcelona. Entraron en El Camello. Una tienda barra mercadillo que a él le recordaba mucho a las calles que aparecen en Blade Runner, solo que con más iluminación.

Encontró una camiseta en la que ponía USCSS NOSTROMO.

Él la compró. Ella le llamó friki, primero. Luego corrigió sus palabras y lo llamó culturalmente disperso.

¿Recordáis el carácter detallista que pasaría desapercibido a ojos de los demás?

Ella nunca pensó, que el acto de comprar la camiseta con el logotipo de la nave estelar de la primera película, era un homenaje a uno de los días más felices de su vida. Un día que él siempre tenía presente. El día en que sus manos se tocaron por primera vez.

2 comentarios:

  1. Muy bueno Dani, me ha gustado mucho y lo del cambio del cambio de friki a culturalmente disperso, es un puntazo.

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  2. Es que hay una diferencia muy grande entre un friki y un Culturalmente disperso.

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