27 ene. 2012

And Justice for all... 2 (El desenlace)

Todo lo mencionado anteriormente aquí, trajo consigo una serie de problemas. La consecuencia lógica de los sucesos acaecidos.


Para ejercer este nivel de psicohistoria, necesitamos hacer un flashback.

¡¡¡FLASHBACK!!!

Bien. La cosa empezaba a ir muy mal. Se puso de moda todo lo que hoy llamamos corrupción, pero nadie decía nada porque todos se beneficiaban. Los constructores querían tierras baratas para construir barato y para ello pagaban a los políticos. Estos hacían las cosas que hacen para ayudar a sus amiguetes. Los bancos dejaban dinero para materiales a bajo interés. A cambio las constructoras financiaban con esas entidades sus edificios y viviendas.

Las personas, como no tenían unos grandes sueldos, pedían a los bancos el 100% del dinero de unos pisos que se tasaban muy por encima de su valor real. De esta manera y para atraer más clientes ofrecían a las personas comprarse un coche, u otras cosas que deseasen. Estas personas aún a sabiendas de que lo mismo el año siguiente no podrían pagar la hipoteca, aceptaban y firmaban lo que se les ponía delante. De esta manera todos estaban contentos. La gente disponía de lo que deseaba. Los bancos se frotaban las manos con los intereses generados. Los constructores ensanchaban sus cuentas y las de sus amigos en el gobierno, de tal manera que los bancos usaban esos dineros para invertir y generar más dinero. Los gobernantes a su vez empezaron a desear más dinero, así que empezaron a subir los impuestos sobre las viviendas vendidas. La gente empezó a verse apretada por los bancos que exigían el pago de esas hipotecas mientras se hacían de oro con las inversiones en el extranjero hasta que…

La gente dejó de comprar, con lo que los constructores dejaron de pagar a los bancos. Estos a su vez, no habían invertido bien su dinero y necesitaban más, así que pedían al gobierno, quien les daba con la condición de que dieran más créditos si no a las personas a los empresarios.

-Que sí, que sí. Suelta la pasta- decían estos. Que pese a llorar y llorar ante todos diciendo que estaban muy mal, presentaban informes con grandes beneficios a sus inversores.

Bueno vamos avanzando. Al final, no había dinero para nadie. Los bancos empezaron a cobrar hasta por usar el dinero de uno mismo. Se inventaban productos trampa para hacer que la gente pagase siempre algo. De moneda en moneda no sucede nada, pero 40 millones de monedas son muchas. Aunque estos seguían llorando. Los gobiernos empezaron a recortar. ¿De sus dirigentes? ¡No! Válgame Dios. Insensatos. ¿Cómo se os ocurre semejante desfachatez? Ellos velan por nosotros. Recortaron de los trabajadores que tienen a su cargo.

El tema es que con todos estos problemas la gente empezó a mosquearse. Empezaron las manifestaciones de gente de todo tipo. Desde los que opinaban que no debería haber ningún tipo de gobierno, hasta los que pensaban que las decisiones debían tomarse en asambleas populares y votadas por mayoría, pasando por los que sólo querían celebrar la victoria de su equipo favorito, hasta las personas que se estaban quedando sin trabajo y sin casa. Se juntaron a estos inmigrantes ilegales que deseaban formar parte del sistema y que no les importaba abusar un poco de él. Y por supuesto sus detractores. Retrógrados y rancios que no tenían ningún respeto por la vida humana.

Total que empezaron a exponer sus problemas en público. Y a pelearse en manifestaciones.

Durante una temporada la cosa se calmó, ya que llegó un punto que todos esos que se quejaban tanto, tuvieron que ir a buscarse un poco la vida. Mientras los gobiernos subían impuestos, las empresas subían precios y en el exterior sucedían varias cosas.

Los países con dictadores se revelaban y pelaban a sus dirigentes, ante la pasividad de las fuerzas de seguridad. En otros, las fuerzas de seguridad pelaban a las personas que se manifestaban. Vamos se mataban entre ellos.

Otros países querían distraer la atención de lo que sucedía en ellos, que era lo mismo que sucedía en el lugar donde nos encontrábamos. Para crear empleo y enfocar las miradas lejos de ellos, que mejor que las fábricas de armamento.

-Contrataremos soldados, compraremos armas y amenazaremos a cualquier país que sea blanco fácil, con excusas baratas como que tienen armas que solo podemos tener nosotros. Apelaremos a que nuestra historia plagada de conquistas y guerras, nos ha hecho libres y obviaremos los genocidios y el hecho demostrable que nos creemos con más derechos que el resto- Se decían a sí mismos.

Mientras tanto el gran país del este, permanecía calladito. Creciendo, comprando lo que otros no querían, ofreciendo sus servicios a bajo coste y comprando todo tipo de combustibles a países pequeños que necesitaban dinero para vivir.

Total. Que la gente, acostumbrada ya a que los grandes abusaran de ellos, empezó a resignarse. Y se volcó en la búsqueda del entretenimiento. Si no podías trabajar y no podías hacer nada en contra del sistema, por lo menos podrías ver series y películas.

¿Pero qué sucede? Que tras esas películas y series, había muchos intereses en juego. Nadie decía nada y todo estaba bien. Salvo por algunos gobernantes que, viendo que podían sacar grandes cantidades de dinero de las productoras y de otros usuarios, empezaron a llamar al hecho de compartir cosas, piratería.

De esta forma, los gobiernos pelaron a los que facilitaban, (ganando su dinero claro) el trabajo de compartir globalmente y empezaron a crear leyes absurdas en contra de compartir por la red. Aunque ellos mismos usaban las redes para hacer lo mismo que la gente de a pié.

De esta forma la gente se quedó sin entretenimiento. Y se enfadaron. Y grupos organizados o no de profesionales de la red, empezaron a realizar ataques en las redes de muchos países. Los que no pudieron revelarse informáticamente, lo hicieron en las calles. Los gobiernos intentaron poner remedio usando a las fuerzas de seguridad, que cansadas por la mala imagen que sus gobernantes les habían dado y en vista del maltrato laboral al que estaban sometidos, pasaron de meterse y estaban como observadores. A no ser, claro, que peligrase la vida de alguien.

Se iniciaron enfrentamientos en las grandes capitales.

En el exterior, la tensión bélica entre países, se podía palpar en los medios que cada vez eran menos imparciales. Los escándalos de corrupción, abuso de menores y genocidio salpicaban a los principales líderes religiosos.

Los ataques informáticos saltaron fronteras, y se iniciaron revueltas en todos los países del mundo.

Los gobiernos, en unidad y con tal de frenar los ataques decidieron ejercer dominio sobre las redes y las fuentes de energía cortando las señales de comunicación civiles y racionando cortes eléctricos. De esta forma se aseguraban el control de la gente. Hasta que estos dijeron basta y se inició una revuelta global en contra de los gobiernos.

Estos con tal de salvar el pellejo, usaron como cabeza de turco a las religiones y sus líderes. Unidas las naciones destruyeron el sistema mundial religioso. Entonces, las masas actuaron enfrentándose entre ellas. Los creyentes contra los no creyentes en una cruenta batalla. Y a punto de exterminarse entre ellos… fundido en negro.

De aquí en adelante es difícil usar la psicohistoria para ver un desenlace u otro. La lógica dice que sobrevive un resto de humanos que viven en perfecta armonía y unidad en un nuevo sistema. Respetando el medio ambiente y respetándose entre ellos. Sin oprimir nadie a nadie. No construyen para que otros vivan. Construyen para vivir ellos. Puede que me creáis o no. Puede que penséis que estoy loco por usar la psicohistoria (un medio ficticio usado por Isaac Asimov en sus novelas) puede que me tachéis de crédulo por realizar un final tan apocalíptico. Yo lo dejo ahí. Ahora os toca a vosotros.

26 ene. 2012

And Justice for all...

Sucedió una vez en un mundo paralelo a este, que un hombre entró en los juzgados generales.
-Hola buenas.
-Hola. Usted dirá.
-Vengo a que se me juzgue un poco.
-¿Y de qué delitos estaríamos hablando?
-Ah. Si. Traigo un currículo- Con cierta torpeza el hombre sacó un folio un poco arrugado.
-Vamos a ver. Acérquese por favor.
-Sí. Tenga usted.
-Bien. A ver. Dice aquí que fue usted violador y secuestrador de menores entre 1996 y el 2000.
-Sí.
-¿Y por qué lo dejó?
-Ah. Por todo aquello del cambio de siglo y de milenio. Por cambiar de aires.
-Ajá. Del 2000 al 2005 constructo estafador, político corrupto y traficante de influencias. Vaya cambio.
-Sí, eran tiempos nuevos. Necesitábamos construir y esas cosas.
-Del 2005 al 2007 dice aquí que fue genocida al servicio de varias dictaduras. ¿Qué pasó?
-Bueno. Empezó lo de la crisis y los dictadores empezaron a racanear. Y claro. Ser asesino de masas pues no resulta barato. Ya lo dice la palabra. Masas. Entre eso y que la línea que separa la dictadura de la democracia en algunos países se había borrado un poco… pues ya ve usted.
-Es comprensible. Bueno y por último aquí pone que del 2007 a la actualidad usted mata por placer.
-Bueno. Placer, placer, lo que se dice placer, no crea. Luego hay que limpiarlo todo, esconder el cuerpo y hacerse un poco el loco. Es incómodo. Pero digo yo, que algo hay que hacer en este mundo.
-Si claro. Bueno. Dígame. ¿Quiere jurado popular o sentencia directa del juez?
-¿Qué sale más económico?
-No se preocupe. Eso no lo paga usted. De esas cosas se encarga el estado.
-Ah. Pues lo que vea usted. Lo que menos trabajo de.
-Mire. Tenemos un paquete, en el que usted es juzgado y sentenciado. Lo mismo resulta culpable, como que lo mismo no. Pero viene incluido una serie de entrevistas en diversos medios de comunicación que le pagaran una buena suma por asistir.
-Sí. Póngame ese.
-De acuerdo. Pues firme aquí y pase a la sala tres, que en seguida le llamarán. ¿Trae pruebas?
-No. Verá me deshice de ellas.
-Bueeeno. La próxima vez tenga un poco de compasión por los familiares de sus víctimas. Que de vez en cuando queremos ver alguna con cara sonriente. Jajajajaja.
-Jajajaja claro señoría. Descuide. Si salgo vivo de esta, lo tendré en cuenta.
-No se preocupe. Como mucho le pueden caer treinta años y disponemos de las mejores prisiones del mundo. Todo lujo de comodidades. Bueno vaya, vaya usted que le esperan.
Minutos más tarde en la sala tres…
-Bien. En vista de que no hay pruebas, y de que tiene usted cara de buena persona, viste un poco como un hombre de bien y hace unos años les hizo unos cuantos favores a unos amigos míos. Queda absuelto. Por favor. Cuando acuda a las entrevistas en los programas esos del corazón, diga que viene de mi parte. Es que así me darán algo de comisión.
-Vale. Pues muchas gracias. Yo si eso ya me marcho. He quedado con unos cuantos amigos de cuando era político y tal.
-Bueno. Una cosa más. ¿Tiene Whatsapp? Es para estar en contacto sin usar el teléfono. Que ahora hay gente que los interviene y esas cosas. Luego sacan las grabaciones en público y se ríen de uno.
-Sí por supuesto. Anote mi teléfono.
En ese momento pican a la puerta de la sala tres.
-Señoría. Traemos un nuevo caso.
-Adelante, adelante. A ver. ¿Qué pasa?
-Pues este señor de aquí, que quería montar una empresa en internet para ayudar a los músicos a ganar su propio dinero sin tener que pasar por las grandes empresas que se lucran a su costa. Y su amigo, que estaba en el momento de la detención.
-Perdón. Yo solo soy el cartero de su barrio.
-¡Cállese! y hable solo cuando se le pregunte. Así que quitando el alimento de la boca de los poderosos y sus amigos. Pues para usted… veinte años de prisión. Y posterior extradición a algún país que se permita el lujo de saltarse las leyes y los derechos de las personas. Y lo mismo para usted.
-Pero… pero si yo solo estaba entregando las cartas. Solo pasaba por allí.
-Pues diez años más por mirar.
Con estas cerraron su negocio y lo encarcelaron. A su amigo lo fusilaron en el mismo juzgado. Como se hacía en tiempos inmemoriales.
Y todo esto trajo sus consecuencias.
Continuará…

El hombre y la pluma

Erase una vez un hombre que, pese a no haber escrito ni publicado nada, se consideraba escritor. Este ansiaba con vehemencia escribir la mayor historia jamás contada por un ser humano. Evidentemente era todo un soñador. Y como tal se creía un escritor muy clásico. De los de pluma estilográfica.


Entró en su estudio y colocó papel sobre el escritorio. Era papel de calidad comprado a peso en la mejor papelería de Barcelona.

Abrió el primer cajón y sacó de él varias cajitas que dispuso sobre la mesa. Una a una, las abrió y se las quedó contemplando. En cada una de ellas había una pluma.

Esperó largo rato. Se dijo a sí mismo que una de aquellas plumas le enviaría una señal, y aquella sería la herramienta perfecta para su perfecta obra.

Al cabo de una hora, eligió la pluma que en su momento le regaló su esposa. La herramienta de escritor con mayor valor sentimental según él. Y se dijo que aquella debería ser señal suficiente. Una gran historia impelida por la fuerza del amor sincero.

Preparado ya para emprender el viaje al mundo de la imaginación, quiso escribir primero su nombre y la fecha para dejar constancia.

Sujetando la pluma con su mano izquierda, pues nuestro querido escritor era zurdo, empezó a trazar su nombre sobre la primera hoja de gran calidad.

A la segunda letra, la punta de la pluma se entre abrió y dejó salir gran cantidad de tinta, echando a perder el manuscrito.

Sorprendido y antes de estropear cualquier otra hoja, intentó escribir de nuevo con idéntico resultado. La pluma era defectuosa sentenció. Así que seleccionó una segunda pluma y una nueva hoja que quedó manchada de tinta como la primera.

La duda plantó una semilla en su orgullo que creció rápidamente hasta convertirse en agobio. ¿Estarían todas las plumas en malas condiciones? ¿Había olvidado las dos o tres clases en las que el profesor de literatura de E.G.B les obligó a comprar una estilográfica de cartucho para aprender?

Abrumado por la situación, decidió dejarlo hasta encontrar un día en el que las preocupaciones familiares y seglares no le desconcentrasen.

Pasaron los días y en cada uno de ellos, intentó escribir con diversas plumas. Invirtió mucho dinero en ellas, pero ninguna le funcionó. La pequeña semilla en su orgullo ya era todo un árbol crecido y con profundas raíces. Todo tipo de ideas pasaron por su mente. Decidió dejar de escribir por una temporada. Al regresar, le sucedía lo mismo. Decidió entonces dejar su trabajo. Se dijo que si soltaba un poco de lastre en su vida y en su mente, quizás podría escribir aquella buena historia que estaba seguro que podría escribir. No resultó.

Con el tiempo decidió, muy a su pesar, dejar temporalmente sus obligaciones familiares. Pero tampoco surgió efecto. Las puntas de las plumas se le doblaban o se le rompían dejando grandes cantidades de tinta por un papel, que ya no era de tan buena calidad debido a sus escasos ingresos.

Su orgullo le indicaba que tenía que dejar el mundo en el que vivía. Marcharse lejos. Emprender un viaje. Tantos años en el mundo real, tantos años solucionando los problemas diarios de la vida, lo habían apartado de sí mismo. Necesitaba encontrarse. Retomar su realidad. Así que agarró las que consideraba eran sus mejores plumas. Cogió algo de dinero que tenía ahorrado y junto con unos cuantos cuadernos se marchó de casa en busca de su espíritu.

Viajó de aquí para allá. Visitó los países más pintorescos y los menos favorecidos.

Allí donde iba, buscaba consejo espiritual. Probó con todo tipo de religiones y filosofías. De escuelas y sectas. De eruditos y santos. Pero no encontraba respuesta alguna así que decidió regresar.

Estaba a punto de llegar a casa, cuando se topó con uno de los que, antes de su crisis personal, habían sido sus mejores amigos.

Tras los saludos de rigor, el “escritor” le expuso su caso.

Este amigo, al cual conocía desde que eran pequeños le dio en un momento la respuesta.

-Te has dejado llevar por el orgullo y has fracasado en tus intenciones. Te sentiste herido porque pensabas que no sabías escribir con pluma y decidiste que todo te sobraba. Cambiaste tu objetivo principal de escribir la mejor historia jamás contada por el hombre, por un objetivo falso que era encontrar la respuesta al motivo por el cual tus plumas no escribían bien. Regresa a casa. Date una buena ducha. Pide perdón a los tuyos y descansa bien. Mañana nos encontraremos aquí.

Así, el hombre llegó a su casa. Abrazó a su familia, les pidió perdón y se dio una reconfortante ducha. Aquella noche durmió como un bebé.

Al día siguiente acudió a la cita con su amigo. El de toda la vida. Este le entregó un paquetito muy bien envuelto en un papel elegido con buen gusto.

-Ábrelo- dijo el amigo. Cosa que hizo.


-¿Una pluma?


-No es una pluma cualquiera. Es la solución a tu objetivo secundario. De esta forma podrás dedicarte a lo que realmente importa. Cuidar de tu familia, llenarte con tu trabajo y escribir. Tus metas poco realistas te han hecho vivir una aventura, pero te han desviado de tu camino. Cuando escribías, empujabas la pluma en lugar de tirar de ella, porque eres zurdo y las plumas normales están hechas para diestros. Así enterrabas en el papel o clavabas la punta de vez en cuando y la tinta no salía como debía. Pero tu orgullo te engañó y te dijo que eras tú mismo el que no servía para escribir. Te obsesionaste con el medio con el cual escribir cuando podrías haber utilizado cualquier otra cosa. Con esta pluma para zurdos podrás escribir bien. Así que ve a escribir. Escribe lo que te ha sucedido. El que compre tu historia, no solo habrá invertido en una buena historia, si no en un buen consejo.

De esta forma el “escritor” se convirtió en escritor.

Y su historia la terminó de la siguiente manera:

“No hay mayor sabiduría que la de aquellos que mejor te conocen. Gracias amigo.”

21 ene. 2012

Opinión: El poder de las compañías, la ignorancia de los señoritos.

Estoy leyendo últimamente muchos comentarios, notas y artículos sobre Megaupload, la piratería, la legalidad y otras tantas cosas. A favor, en contra. Cada uno tiene sus opiniones, y hete aquí la mía.
Siempre se ha dicho que o bien eres de letras o bien eres de números. Eso es una memez digna de los mismos que están a favor de la Eugenesia.  
Los de números, aluden un todo vale, un internet es libre y de todos. Los de letras quieren proteger sus producciones de los desalmados que usan los avances tecnológicos. Unos se insultan a otros. Piratas contra ladrones. Y si analizas bien toda la situación, y llegas hasta el alma humana, te das cuenta de que lo único que quiere la gente es vivir. Vivir bien.
Estamos siendo todos manipulados de una manera descomunal. Desde siempre. Solo que ahora es a un nivel global. Los que manipulan, hacen y deshacen, y los manipulados caemos a cuatro patas. No estoy hablando de una teoría de la conspiración. Estoy hablando de una realidad como un templo de grande.
Vamos a ver.
Que levante la mano quien, en su momento se haya grabado en una casette el disco de su grupo favorito. Uf. Veo gente de todas las generaciones anteriores al CD. Vale, ahora los que hayan hecho lo mismo pero con CD´s. Ahora estamos todos.
Eso, amigos míos, es, según la ley, la piratería.
Ahora todos me diréis. No. Eso era compartir.
Claro.
Ahora sustituimos nuestra estantería, por un servidor en Nueva Zelanda. El comprador de la peli, lo sube a la red para compartir sin ánimo de lucro, en lugar de con sus cuatro colegas de clase, con el resto de la humanidad. Vale el número es algo más grande, pero no se diferencia de copiar en casettes.
Ahora viene la parte que me encanta.
Resulta que llega un señor y se monta un sistema para que la gente pueda compartir archivos y esas cosas. El pobre hombre, invierte un dinero y se  monta una granja de servidores y una Web. Ofrece un servicio (no obligatorio) en el que por un módico precio (muy módico y que yo he pagado) Puedes realizar varias descargas a la vez y sin grandes problemas. La única restricción es tu ancho de banda que ofrece una compañía. Por una casual, o porque el servicio es bueno, el pobre hombre se convierte en un tío rico.
De aquí no voy a pasar, porque podría decir que las grandes compañías de contenidos y fabricantes y productores de medios y tecnología, achucharon a los gobiernos del mundo para que actuasen en contra de este señor  y en su beneficio mutuo (Empresas y gobiernos)
Yo respeto a las autoridades pese a que no esté muy de acuerdo con sus actuaciones. Total, que detienen al hombre, y en estos tiempos críticos en los que falta el dinero, los informativos de todo el planeta, informan más de los bienes de este señor, que de lo sucedido con su empresa.
Bueno.
Ahora resulta que hasta no hace mucho y legalmente, uno podía comprar un CD original y copiarlo en CD´s grabables para compartir con sus amigos. ¿Problema? Los CD´s, no son eternos. Las compañías habían diseñado un programa de evolución tecnológica, basado en la obsolescencia. Por eso los teléfonos dejan de ser útiles a los pocos años (1 o 2, lo que cuesta un contrato) los coches no duran más de 8 años, y las baterías de los aparatos electrónicos duran un suspiro por mucho que sigas las instrucciones de los fabricantes.
Pero resulta que esto es legal. Mueve dinero. Da puestos de trabajo (si es que se puede encontrar alguno).
Esto no se trata de un todo vale y hago lo que me da la gana. Evidentemente no estoy a favor de esos ataques informáticos que fastidian a muchos. Estoy a favor de que cada uno piense lo que quiera y se exprese si lo desea, pero respetando a los demás. Cuando alguien corta una carretera principal para quejarse, y eso afecta a otras muchas personas, es algo absurdo, porque se pone en contra al resto de personas que está viviendo con él.
Es como los “Piquetes informativos”. Siempre dicen que no, pero van por ahí amenazando a toda persona que quiere ejercer su derecho a trabajar y se mantiene neutral en cuanto a política. Eso sí. Los bares no los cierran, y los puedes ver tranquilamente haciendo un café, antes de salir a la calle.
Señoras y señores. Nos devoramos unos a otros. Nos pasamos la mano por la cara intentando creernos superiores unos a otros. Nos dejamos llevar por la opinión de otros, en lugar de formar la nuestra. O por lo menos, nos dejamos llevar por la opinión de otros, sin contrastar nada.
Vale.
Tenemos un problema en el que está metido el poder de las compañías que utilizan a los gobernantes. Nuestros pequeños que aprenden y que están enganchados a este sistema absurdo basado en lo que ofrecen estas compañías, hasta los que enseñan, que enseñan cosas dictadas por los gobernantes influenciados por los intereses económicos de esas grandes empresas. Y leo mucho de gente que se decanta a un lado o a otro. Estos son los señoritos ignorantes que tienen miedo a quedarse sin su estatus.
 Estamos todos metidos en un gran problema del que solo saldremos si pasa algo muy grande. Nadie habla del fin del mundo,  solo de un gran cambio. No espero que estéis de acuerdo conmigo. Pero creo que esta es la realidad. Y no depende de nosotros. Se nos hace grande. Así que no busquéis una solución.

17 ene. 2012

El Microrrelato

Como ya he dicho muchas veces, un escritor de categoría debe saber escribir todo tipo de generos. Hoy voy a poneros mi mejor microrelato.


Con el, he ganado premios tan importantes como el MicroNébula 2000, el premio Planeta Chiquitito, y el Cervantín. Y estos son solo unos pocos.

Bueno sin querer fardar, aquí os dejo mi microrelato.





"Érase una vez, el fin"

13 ene. 2012

¿Qué título le pondríais?

La señora Wellington estaba encabezonada en ponerse su mejor abrigo de pieles. La criada insistía en que no era buena idea colocarse tanto peso sobre la espalda. El médico le había advertido sobre el peligro de realizar sobre esfuerzos.
-Si quiere vivir más años, descanse.
La octogenaria hizo caso omiso y se enfundó en su abrigo sintiendo el suave tacto de las mejores pieles.
Sonó el timbre. La criada abrió pero no vio a nadie. Segundos más tarde escuchaba a la señora hablar sola.
-Serán cosas de la edad- Se dijo. Y siguió con sus quehaceres.
Mientras tanto la señora Wellington charlaba con una simpática joven que vestía un uniforme negro. Riguroso, salvo por la gorra deportiva que le daba un aire informal.
-Firme aquí y aquí. Muy bien- dijo arrastrando la u mientras la señora firmaba una autorización.
-¿Y qué has dicho que vienes a traer?
-A levar, señora Wellington. He venido a llevar.
El sonido de la puerta, llamó la atención de la criada, quien al salir de la cocina encontró la entrada abierta. Salió a la calle y solo pudo ver la camioneta de reparto de una empresa de mensajería urgente Muerte S.A.
Subió las escaleras para asegurarse de que no habían entrado a robar. En el suelo estaba la anciana cubierta por sus mejores pieles.

11 ene. 2012

Producto del agotamiento

Hoy no me he visto la cara.
Me he levantado, me la he lavado, pero no me he mirado en el espejo.
Es importante verse la cara. Te das cuenta de que estás presente. Es un punto de referencia para la mente. Te ves. Te aseguras de que estás ahí y todo va bien.
Hoy no me he visto la cara y a media mañana me encontraba perdido buscando el motivo por el cual mi centro de gravedad mental estaba ligeramente desplazado a la derecha.
Cuando he terminado de trabajar, mientras viajaba en mi coche. Mi cerebro seguía buscando su lugar en el universo.
Al llegar a casa, lo primero que he hecho ha sido mirarme en el espejo. Después me he hecho algo de comer y me he quedado dormido en el sofá como un bebé.
Cosa que demuestra que es importante verse la cara cada día.

3 ene. 2012

Mis noches son culturalmente dispersas ¿Y las vuestras?

Hola
Nada que solo quería explicaros un par de cosas que he vivido esta noche.
Primero, he tenido un sueño / pesadilla muy bizarra, surrealista y culturalmente dispersa.
Estaba yo durmiendo plácidamente en mi cama, cuando me despertaba, encendía una especie de aparato que emitía un zumbido y acto seguido aparecía en mi dormitorio un alienígena de unos dos metros de alto con un pijama de estos de camisa que se metía en mi cama y me mandaba a dormir al sofá.
Por lo visto eso se ha repetido varias veces. Hasta que me he cansado. He salido (siempre en el sueño) al comedor cabreado, y me he liado a coginazos con el alien que dormía en mi sofá. Cuando regresaba a la cama, una voz ultra gutural me ha dicho "¡hermano!". Como diciendo: Jo, tío como te pasas. Entonces me he despertado sobresaltado. El corazón me latía muy fuerte, que no rápido.
Entonces (ahora ya despierto) he escuchado un ruido en el comedor. Era el golpe seco de desplazar una silla. Ahora tenía el corazón peor. Estaba despierto, el ruido era real y yo daba la espalda al pasillo. Era como cuando sabes que el asesino está detrás de ti y te quedan apenas unos segundos de vida.
Pero nada, me he levantado y he salido de la habitación.
He escuchado un ruido de muchas cosas que se mueven muy rápido y unos pasitos como de Gremlin corriendo hasta la habitación de mi hija pequeña.
Era ella que se metía en la cama corriendo para que no la pillase. Había estado dando vueltas por el comedor, porque decía que tenía calor. En realidad estaba fría, pero creo que son cosas de los terrores nocturnos, porque le he ofrecido venir a mi cama y se ha negado. Cosa que estando despierta no desaprovecharía.
En otras entregas os explicaré diversas experiencias con los terrores nocturnos.

1 ene. 2012

Primer Contacto (Presentado al 47 premio internacional de cuentos Miguel de Unamuno)

"En vista de que la dirección de estos premios no ha cumplido con las bases establecidas y no se ha pronunciado sobre el premio. Y como seguro que este relato no ha sido premiado. Os lo dejo aquí. Es largo lo sé. Pero es lo que tiene ser escritor, uno escribe y otros leen."


Sucedió una mañana de agosto.
Pese a que somos más de ir a la Costa Brava, de vez en cuando visitamos una playa en Cunit. Apenas cubre el agua, la arena es fina, ideal para hacer construcciones. Vamos. Un paraíso para las niñas.
Estaba parcialmente nublado y la temperatura era agradable. A media tarde se levantó un fuerte viento y se empezó a escuchar un sonido fuerte como el de un trueno, pero sin estallido. Era constante. Empezamos a escuchar también sonidos de sirenas, aunque debido a lo estrecho del acceso a la playa tardamos en ver, primero el coche de la policía local y luego varios todo terrenos, embarcaciones y helicópteros del ejército. Fuese lo que fuese lo que estaba sucediendo, las fuerzas de seguridad del estado estaban al corriente y estaban actuando.
Por megafonía nos avisaban de la llegada de un tsunami y nos apresuraban a evacuar la playa. No les creíamos. El oleaje empezaba a ser fuerte y el nivel del agua no bajaba de forma exagerada como sucede en esos casos. Debía tratarse de otra cosa. ¿Maniobras del ejercito quizás?
Algunos soldados que ya estaban distribuidos por la playa empezaron a mirar al cielo en dirección al mar. Los primeros instantes fueron de asombro. El megáfono dejó de emitir sus estridentes mensajes, los militares se detuvieron. Ahora en la lejanía del tiempo me recuerdo a mí mismo con las manos en la cabeza y la boca abierta, y a mi mujer con la pequeña en brazos y la mayor agarrada a su costado derecho.
Luego. Gritos y carreras desesperadas de los que se pusieron en lo peor. Los que siempre habíamos soñado con el primer contacto nos quedamos.
Invité a mi mujer y a las niñas a esperar mientras subía al espigón a grabar con mi cámara el histórico acontecimiento.
Me preguntaba qué nivel de decepción sentirían los americanos al ver que la primera vez que la humanidad entraba en contacto con una civilización extraterrestre, sucedía en territorio español. Esta vez veríamos alienígenas y no estaban muertos, ni eran de corcho.
El objeto descendía verticalmente y cada vez se distinguía mejor. Era similar a uno de nuestros transbordadores espaciales STS solo que unas cinco veces más grande y ancho. Tenía también dos reactores similares a los que permitían el despegue vertical de los Harrier. Lo que más llamaba la atención, por si el hecho de ser una nave alienígena no fuera suficiente, era su color dorado y brillante. Similar a un espejo.
Por fin se detuvo a unos doscientos metros de altura y a unos quinientos de la playa. Los propulsores levantaban gran cantidad de agua, pero aún así se podía ver perfectamente.
Vimos movimiento en la parte superior de la nave. Semanas después supimos que las placas superiores giraban sobre sí mismas y dejaban al descubierto paneles solares fotovoltaicos que aprovechaban el cien por cien de la energía solar. Los propulsores verticales se detuvieron y el sonido continuo del trueno, dejó paso a un ruido suave. Como eléctrico. Se trataba de una especie de propulsor electromagnético.
La nave empezó a desplazarse lentamente hacia nosotros. Los militares empezaron a ponerse nerviosos y desplegaron todo tipo de armas manuales sobre la arena y un par de camiones desplegaron sus baterías de misiles. No lo pensé dos veces y me reuní con mi mujer y mis hijas. El teléfono empezó a sonar. Era mi madre. Preguntaba si estábamos bien. Que estaba viendo todo por la televisión. Le contesté y colgué. Sonó de nuevo. Esta vez era mi suegra diciendo lo mismo. La tranquilicé y colgué.
A cien metros la nave se detuvo y de su parte delantera se separó una plataforma sobre la que viajaban cinco figuras humanoides. La plataforma llegó a la playa, pero no tomó tierra. Quedó parada sobre el agua. Las figuras, definitivamente eran humanas. O eso me parecía desde mi posición a su izquierda. El que lideraba el grupo, se tocó el cuello con la mano derecha y empezó a hablar. En ese mismo instante, la plataforma reproducía sus palabras con la voz amplificada.
-Ciudadanos del mundo. No temáis. Estamos aquí para traeros un mensaje de esperanza y prosperidad.
Una lancha con un alto mando del ejército se acercó a la plataforma que descendió al nivel del agua. Los tripulantes se saludaron y cuatro de los recién llegados subieron a la embarcación.
En la explanada del parking les esperaba un helicóptero que despegó en dirección a Barcelona cuando todos estuvieron a bordo.
Los siguientes días fueron de incertidumbre. Las noticias repetían una y otra vez las imágenes de varios aficionados entre las cuales se encontraban las que había filmado yo. A estas se le iban sumando noticias y nuevos comentarios, con los que nos enteramos de que el helicóptero había aterrizado en el cuartel del Bruch en Barcelona y que a los recién llegados se les había alojado en el Princesa Sofía, desde donde su Majestad el Rey Don Felipe VI de Borbón se dirigió en rueda de prensa a toda la población mundial.
Con un discurso cuidado y pausado, su Majestad nos informó, para decepción de todos aquellos que alguna vez habíamos soñado con tener un encuentro en la tercera fase, de que no se trataba de seres alienígenas, aunque técnicamente si eran extraterrestres.
Dejó paso al comandante de la misión de los recién llegados, que empezó con idénticas palabras que su majestad.
-Ciudadanos del mundo. Lamentamos profundamente haberos llevado a confusión con nuestra presencia aquí. No deseamos importunaros. Mi nombre es Héctor. Soy el comandante de la nave Intrepid, de la Federación de este sistema solar. Naceré de cien años en la decimoquinta colonia de Marte. Y veinte años más tarde la vida en el planeta Tierra se extinguirá.- Un rumor empezó a elevarse entre los que estaban en la sala.- Pero estamos aquí para intentar salvar a cuantos más mejor. Os traemos la tecnología necesaria para erradicar los problemas actuales del planeta e iniciar en breve la colonización de Marte. Estamos seguros de que si adelantamos la colonización unos cincuenta años, salvaremos a los cerca de diez mil millones de habitantes que habrá por entonces. Para vuestra tranquilidad, quiero que sepáis que la vida en Marte en mi tiempo, es casi perfecta. El planeta está totalmente terraformado. Cuenta con vegetación, fauna y flora. No precisamos de las cúpulas originales ni de los módulos, aunque si necesitamos de las torres de oxigenación. Unos aparatos que generan la atmósfera necesaria para vivir.-
La rueda de prensa finalizó con la explicación científica de la desaparición de la vida en la Tierra. Por lo visto un exceso en la presión en las calderas de los mega volcanes de Yellowstone y Campi Flegrei en Italia generó una serie de explosiones devastadoras empeoradas por los intentos fallidos de detener las erupciones volcánicas utilizando armas nucleares. En dos años, la ceniza volcánica bloqueó la luz del sol haciendo que la Tierra entrara en un invierno volcánico, provocando un repentino descenso de las temperaturas en todo el planeta. En poco tiempo la vida en el planeta dejó de existir.
Durante las siguientes semanas supimos que tanto la nave como un contingente internacional del ejército, se desplazaron al desierto de los Monegros, donde establecieron la primera base internacional para la colonización de Marte. En apenas un mes, se habían levantado edificios y campamentos. Por nuestra parte, los civiles empezamos a ver mejoras en los campos de la medicina, con la erradicación de todas las enfermedades. Ahora la gente moría de viejo y sin sufrimiento. Nos enseñaron como construir propulsores electromagnéticos con lo que la polución producida por los coches desapareció. Nos dieron los mecanismos necesarios para construir depuradoras de aire para las chimeneas de la industria, y se construyeron varias torres de oxigenación. La criminalidad desapareció. Los bosques y selvas se repoblaron y nos enseñaron formas de cultivo más eficientes. Se pidieron voluntarios tanto para ser formados para la primera colonización, como para trabajar en las estaciones de Tierra. Los visitantes dejaron bien claro que se tenía que separar a los civiles de los militares. Sus técnicas de construcción reducían considerablemente el tiempo y en pocos meses se construyó el primer transbordador con capacidad de aterrizar en cualquier lugar del espacio de consistencia sólida. No había pasado un año desde el primer contacto cuando los primeros colonos llegaron a Marte. Era un contingente de militares y otro de trabajadores que montaron las primeras estaciones a modo de viviendas y la primera cúpula. Le sucedieron intervenciones para montar las torres, más viviendas y más cúpulas. Luego las líneas de comunicación, y una estación puerto con un transbordador de grandes dimensiones.
La división entre militares y civiles no tardó en dar problemas. En Marte había ya unos seis mil millones de personas y en la Tierra éramos muy pocos. Solo los que teníamos responsabilidades en las estaciones de trabajo. Pronto se extendió por las colonias marcianas el germen de la independencia. Pese a que disponíamos de la ayuda de los viajeros del tiempo, nunca se metieron en temas políticos y dejaban a los gobiernos hacer de las suyas. Cansados de gobiernos infructíferos, los civiles de Marte empezaron a revelarse contra las autoridades.
Tan solo cinco años después del primer contacto y cuatro desde la primera colonia, se inició una guerra civil en Marte. Los gobiernos humanos en la Tierra, formados en su totalidad por estamentos militares, se desplazaron en masa al antiguo planeta rojo con la intención de aplacar la revolución.
En Marte, se convocó una lista de personalidades para subir a bordo del transbordador y este despegó con novecientas treinta personas a bordo en dirección a la Tierra. Dos días después, en una reunión entre los líderes de la revolución y los mandatarios militares, estalló un explosivo nuclear que provocó una reacción en cadena mediante las torres de oxigenación. Toda vida en Marte quedó arrasada por el fuego. No quedó nada ni nadie.
Habíamos sido engañados, utilizados, colonizados y finalmente diezmados. Los visitantes no venían del futuro. Ni siquiera venían del planeta rojo.
Nos habían estado estudiando durante años. Nos conocían. Sabían cual era nuestro punto débil. El ansia de poder de unos, y el espíritu de rebeldía de otros. Diferenciando bien esos aspectos de la especie humana, alimentándolos con el instinto de supervivencia y propiciando todos los mecanismos para que cada facción viese justificación en sus actos, solo tuvieron que esperar unos pocos años y nosotros mismos, nos convertiríamos en nuestros propios ejecutores.
La especie humana se había reducido a no más de ciento ochenta mil personas. Un puñado de familias a las que se nos permite vivir tranquilamente bajo nuestras propias leyes.
El mundo ha cambiado. Los visitantes no son muchos más que nosotros. Pero vivimos en perfecta armonía. Pese a la crueldad de sus actos, no podemos reprocharles nada. Han mejorado nuestra calidad de vida, han repoblado el planeta convirtiéndolo en un hermoso paraíso terrestre. Nos han dado las herramientas para expandirnos por el espacio. Y nos han enseñado como vivir de una forma correcta. Nos engañaron. Es cierto. Pero apelaron a los peores sentimientos que los humanos cultivamos en nuestro interior. El egoísmo, la violencia, el amor por las riquezas, el afán de protagonismo. Acabamos siendo nosotros mismos quienes nos destruimos.
Ahora. Veinte años después del desastre. Vivimos en paz. Con nosotros y con un sinfín de especies que estamos conociendo y que han pasado por situaciones semejantes. Apenas conocemos nada de estos seres humanoides que llegaron con cuentos sobre volcanes y destrucción. Sabemos que van buscando mundos en peligro de extinción y los rescatan. Son como los guardas forestales del universo. No les guardo rencor. Ahora somos prósperos. La humanidad se extiende ya por dos mundos similares a la Tierra, donde convivimos con especies similares. El año que viene nacerá el primer humano híbrido. Y afortunadamente. Gracias a nuestros salvadores, este nuevo ser, me llamará abuelo.
En Nueva Barcelona a 3 de Octubre 2036           Fin de la transmisión.