13 ene. 2012

¿Qué título le pondríais?

La señora Wellington estaba encabezonada en ponerse su mejor abrigo de pieles. La criada insistía en que no era buena idea colocarse tanto peso sobre la espalda. El médico le había advertido sobre el peligro de realizar sobre esfuerzos.
-Si quiere vivir más años, descanse.
La octogenaria hizo caso omiso y se enfundó en su abrigo sintiendo el suave tacto de las mejores pieles.
Sonó el timbre. La criada abrió pero no vio a nadie. Segundos más tarde escuchaba a la señora hablar sola.
-Serán cosas de la edad- Se dijo. Y siguió con sus quehaceres.
Mientras tanto la señora Wellington charlaba con una simpática joven que vestía un uniforme negro. Riguroso, salvo por la gorra deportiva que le daba un aire informal.
-Firme aquí y aquí. Muy bien- dijo arrastrando la u mientras la señora firmaba una autorización.
-¿Y qué has dicho que vienes a traer?
-A levar, señora Wellington. He venido a llevar.
El sonido de la puerta, llamó la atención de la criada, quien al salir de la cocina encontró la entrada abierta. Salió a la calle y solo pudo ver la camioneta de reparto de una empresa de mensajería urgente Muerte S.A.
Subió las escaleras para asegurarse de que no habían entrado a robar. En el suelo estaba la anciana cubierta por sus mejores pieles.

1 comentario:

  1. Título: Pero por qué no preguntamos antes de abrir?

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