9 dic. 2012

Antología Artgerust de microrrelatos La novela negra

Hola a todos.
Hace tiempo que tengo algo dejado el blog, pero el trabajo y varios proyectos editoriales me tienen liado.

Aunque tarde, hoy tengo el gustico ese de escritor satisfecho de presentaros a todos mi relato finalista en el certamen Artgerust de microrrelato La novela negra, cuya antología podéis comprar aquí
Esta vez, presenté tan sólo dos textos; los cuales voy a poner aquí. Vosotros diréis que es una tontería colgar aquí los textos y pretender que compréis el libro en cualquiera de sus versiones. Pues no. Mi intención no es que lo hagáis por mí. El mío, es sólo uno de ellos. Quedan 199 relatos buenísimos de los cuales he podido leer unos cuantos y puedo decir que tanto en calidad literaria como en gusto, son superiores a los míos. Tened en cuenta que a mí, lo que mejor se me da es el humor y todos los relatos que siempre han sido finalistas, han sido los humorísticos. Pero el certamen es de Novela negra. Es por eso que vale la pena leer el resto de relatos.
Pues nada. Quiero dejaros ahora con los dos textos presentados.

Investigador privado (Finalista del certamen)
Mi nombre es Jaime Berraco y soy investigador privado. Mi último trabajo ha puesto en peligro mi vida y la de aquellos que están enterados de mi investigación. Una mujer de esas que no te puedes quitar de la cabeza, me encargó encontrar a su marido desaparecido. El único enemigo que tenía era su propio banco. Supongo que las deudas de la crisis habían favorecido la incorporación de elementos mafiosos en sucursales de medio mundo. Y cuando digo mafiosos, me refiero a los típicos tipos gordos, bien vestidos, sentados en la silla de un restaurante italiano, con una servilleta colgada del cuello y poniéndose morados profiriendo todo tipo de simpáticas amenazas usando símiles desfasados relacionados con la mecánica del automóvil. Antes, las advertencias por alguna deuda financiera eran: Su deuda continua impagada. Soluciónelo para evitar problemas. Ahora son: Nos debe dinero. Si tiene las rodillas enteras, pásese por el restaurante Picolino. Venga acompañado y con ropa de recambio.

Pánico a una muerte ridícula
-¿Accidentes dice? Esto es obra de un curioso asesino en serie. El detective Philip Palomo fue lanzando una a una las carpetas sobre la mesa del jefe Starsky. -Electrocutado al cambiar una bombilla. Ahogado en la piscina de un barco. Asfixiada en el banquete de su propia boda. Son todo muertes ridículas. ¿No le suena la canción de Def Con Dos? A parte, están en el mismo orden que la canción. Y creo que hay alguien muy influyente metido en esto. -Déjese de tonterías Palomo. No pierda más el tiempo en estos casos. Philip salió aquella húmeda y fría noche de comisaría y atravesó el callejón que había junto al edificio. Las luces de un coche con matrícula diplomática se encendieron a tan sólo diez metros de él. No pudo esquivarlo y quedó tendido en el suelo con su gabardina gris empapada por los restos de la lluvia caída aquella tarde. Atropellado por su propio coche decía el informe.


Bueno. Pues espero que os hayan sacado como mínimo una risita.
Muchas gracias a Artgerust por darnos esta oportunidad a todos y gracias a vosotros, lectores. Qué majos que sois. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario