16 dic. 2013

Lo que sería la (a)típica conversación entre matones del hampa 2

Cap. 4
-Y este bajito de aquí, es Timmi Perrilla
-¿Perilla?
-No. He dicho Perrilla. De perro.
-Ah. Pensaba que era el mote. Timmi “el Perilla”
-Pues no. Francamente. Es demasiado joven para que tenga un mote. De echo le llamamos “Pequeño Timmi” y además no tiene barba. No podría llamarse “El Perilla”
-Pffffff jejejeje es verdad. Pues cuando sea mayor seguirá siendo “Pequeño Timmi”
-Cierto. El mundo del crimen organizado es muy cruel en esto de los motes.
-Sobretodo en ese aspecto lo es, sí.
-Bueno pues si te vienes, te los presento a todos de golpe porque uno a uno será un poco complicado. Tú ahora ya los conoces, así de lejos. ¡Chicos! Mirad, quiero presentaros a Pérgamo “Cara como de haberse comido un limón” McFlánagan. Es su último día.
-Esto… Yo no me llamo así.
-¿Qué me estás contando?
-Pues que yo soy Premutos “menos malo” McFlánagan. O “El amigable Premutos” como me llaman algunos. Pérgamo, es mi hermano mayor.
-¿Me estás diciendo que llevo casi una semana intentando matar al McFlánagan que no era?
-Exacto.
-Pues voy a tener que ir a quejarme a administración. Eso de pasar los encargos en un pequeño papel en el que sólo salen la primera inicial y el apellido…
-Hombre. Por eso nos ponemos los motes. Para dejar claro quién es quién.
-¿Sabes? A veces pienso que el mundo se ha modernizado demasiado. Toda esa basura de la globalización y esas cosas. Nos complicamos demasiado la vida.
-Sí. Entonces una cosa. ¿Me vas a matar ya o no?
-No hombre. A quien voy a pelar será a tu hermano.
-Si quieres lo llamo y quedáis.
-No te preocupes. En administración ya me pasarán los datos. Pero… Hablando de quedar. ¿Hacemos un café mañana?
-Por supuesto.


Cap. 5
-Apretándoles el cuerpo tan fuerte, que en algunos casos les reventaba la cabeza.
-Vaya. Demasiado duros ¿no?
-Pues sí. Los controles de calidad de los juguetes chinos, son tan duros como absurdos, porque luego les ponían otra cabeza y los empaquetaban.
-Eso explica muchas cosas. A todo esto. ¿Cómo quedaste con mi hermano?
-No me hagas hablar, no me hagas hablar. Pues en administración perdieron su ficha y han anulado el “trabajo”
-Que si quieres te paso su dirección.
-No hombre no. Deja, deja. Ahora que trabajas en nuestra “empresa” no vas a hacer el trabajo de otros. Pues si lo han perdido pues no hay “trabajo” Ya me entiendes.
-Oye. Una pregunta. ¿Tu no crees que el cine ha hecho mucho daño a nuestro oficio?
-Mira. Pues ahora que lo dices, sí. Creo que demasiado.
-Siempre los mismos clichés. Los dos matones sentados en un coche con el tapizado de los asientos imitando algún tipo de animal africano, aparcados en un callejón por el que vuelan hojas de periódico y hablando de trivialidades esperando a que su objetivo salga de algún lado.
-Jajajajaja cierto. Le Big Mac.
-Jajajaja ¿Te das cuenta de que este chiste sólo lo van a pillar los que hayan visto Pulp Fiction verdad?
-¿Cómo si alguien estuviese escribiendo nuestras vidas en un acto de enajenación mental y un puñado de gente lo leyese en Internet?
-Jajajaja que tontería ¿no?
-Pues sí.
-Bueno pues como iba dicien...
-Calla, calla. Mira. Johny “Cara como cincelada en mármol por los mismísimos dioses de la antigua Grecia” McThomson está saliendo de su garito. ¡Sigámosle! Y cuidado al salir, vaya a ser que se te caiga el café. Que una mancha en un tapizado imitación a Leopardo cuesta un riñón.
-Tan caro no será.
-No hombre. Lo que pasa es que el tapicero es el hijo del señor Mataplana y cobra en órganos de trasplante para su padre. ¿Sabes lo que cuesta conseguir un riñón sano para trasplantar?
-No sé. ¿Un riñón? Jajajaja
-Jajajaja Muy bueno.
-Oye. ¿Podrías avanzar un poco con el coche? Es que este callejón es demasiado estrecho y te has puesto junto al contenedor de basuras y no puedo abrir la puerta.
-Vaya. Con tanto ajetreo se nos ha escapado el “objetivo”. Bueno ya volveremos mañana.
-¿Otro café?
-Por supuesto.


Cap. 6
-Reventando ostentosamente delante de todos los invitados a la fiesta.
-Vaya ¿Y qué pasó después?
-Pues imagina. Cuando le explota el globo a un niño todo son llantos contagiosos y padres que resoplan por el susto.
-Pero bueno. Luego salió el payaso y...
-Eh. Un momento. ¿un payaso? Ostras qué miedo.
-¿Te dan miedo los payasos?
-Mucho. No lo sabes tú bien. Creo que es un trauma de mi infancia.
-¿Y qué es exactamente lo que te da miedo de los payasos? ¿sus grotescas risas? ¿sus horribles peinados? ¿Sus estampados coloridos que rozan lo absurdo?
-Sus narices.
-¿Cómo?
-Sus increíblemente rojas y grandes narices. Me paralizan.
-¿Me estás diciendo que en caso que haya que hacer un “encargo”, si este se pone una nariz roja de payaso, tú no podrías terminar el “trabajillo”?
-Exacto
-Pues lo tenemos claro.
-Cambiando de tema. ¿Quién es “encargo” de hoy? Le debía pasta a “la empresa” ¿no?
-Pues no sé si decírtelo.
-Venga.
-El payaso Bertoni.
-Te refieres a Jack “El payaso” Bertoni ¿verdad?
-No. Me refiero al payaso Bertoni. Perdón. Llevamos todo el capítulo llamándolos payasos cuando ellos prefieren el término Clown.
-¿Ese de ahí con su grotesca risa, su horrible peinado, su estampado colorido que roza lo absurdo y su horror de nariz?
-Exacto. Ese. Al final salió, pero por la puerta de atrás y salir lo hizo con el dinero que le había pagado. Venga ¡A por él!
-Eh un momento. ¿Qué es esa luz que se acerca desde el cielo e ilumina la oscuridad nocturna de este callejón?
-¡Se dirige a nosotros!
-¿Lo notas? El coche se está levantando.
-¡Aghhhhhh!
-¡Aghhhhhh!

¿Qué les sucederá a nuestros protagonistas?¿Se trata de una emboscada de una “empresa” rival?¿Están Billy “El desacierto” Morgan y El amigable Premutos McFlánagan en verdaderos apuros o dejamos estas preguntas como recurso literario para manteneros enganchados hasta la próxima temporada?

La respuesta a estas preguntas y más en la 2ª temporada. Nos vemos en Enero.

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